Jóvenes como Mikey Anderson, Vilardi y Wagner están jugando junto a veteranísimos establecidos, y en lugar de simplemente empacar maletas y ondear la bandera blanca, en derrota, dándose por vencidos, los Kings están jugando su mejor hockey de la temporada.
DANDO LA CARA
Insisto, un buen síntoma, especialmente cuando la idea es mostrar un poco de pena, si eso se le puede llamar a dar la cara como hombres.
"Tenemos suerte de que tengamos tipos como Drew [Doughty] y [Anze Kopitar] y [Jonathan Quick] que tienen un carácter muy grande, saben cómo ganar, saben lo que se necesita y realmente pueden enseñarles a estos nuevos chicos lo que se necesita para ganar. Muchas veces cuando empiezas eso, toma tiempo.
"Estamos bastante cómodos de que una vez que estos niños comiencen a establecerse aún m, ya teníamos algunos este año, nuestro equipo debería estar funcionando mejor. Ahora va a haber algunos dolores de crecimiento, van a cometer errores y vas a perder algunos partidos difíciles.
Este año hay muchos juegos que pensamos que merecíamos un mejor destino. No sucedió y ahora nos encontramos donde estamos. Al mismo tiempo, tuvimos que cambiar todo nuestro sistema, la forma en que jugamos, y eso es algo difícil de hacer. La última vez, creo que nos tomó tres años aprender el sistema con el que terminamos ganando la Copa y estamos en el primer año en este momento," sentenció Robitaille, en quien muchos creen, pero más confían, pues no hay nada mejor que alguien que sabe lo que representa ser un King.
Hay una embestida enloqucida y desenfrenada hacia el final. Una en la cual únicamente importa la evolución y no el resultado.