“Es fantástico ganar en casa”, dijo Markstrom, el portero de los Devils. "Últimamente hemos jugado muchos partidos fuera de casa y creo que este grupo necesitaba volver a casa, jugar ante la afición local, jugar en ‘The Rock’, asentarse un poco y, obviamente, llevarnos los dos puntos”.
Después de consumar la victoria ante Detroit, los Devils colocan su marca en casa con 8-0-1, capturando 17 de 18 puntos posibles, con su único desliz ocurriendo el pasado 10 de noviembre cuando cayeron 3-2 en tiempo extra en el Prudential Center a manos de los New York Islanders.
“Él (Markstrom) es la razón por la que conseguimos los dos puntos”, comentó después del partido Sheldon Keefe, entrenador en jefe de New Jersey. “Tuvimos que pelear mucho para conseguirlo, y tuvimos buena suerte y un gran portero, pero esto nos servirá para seguir adelante”.
Los Devils extendieron su racha de puntos como locales en la apertura de la temporada a nueve juegos (8-0-1) e igualaron la de 1987-88 (8-0-1) como la segunda más larga en la historia de la franquicia, solo por detrás de una racha de 10 juegos para comenzar la temporada en 2016-17 (8-0-2).
New Jersey abrió el marcador a los 12:54 del primer periodo con el gol de Meier (7), aunque Alex DeBrincat empató a 1-1 para Detroit a los 16:33 con su undécima anotación de la temporada. Antes de que finalizara el tercio inicial, los Devils tomaron ventaja de 2-1 a los 17:58 con el gol de Hischier (7) y a los 19:04 Cody Glass (4) puso el 3-1, con una asistencia significativa del joven defensor Luke Hughes.
Hughes logró la asistencia 88 de su carrera y superó a Joe Cirella como el segundo defensor de los Devils/Rockies/Scouts con 22 años o menos, solo detrás de Scott Niedermayer (106).
Rápido en el segundo periodo, James van Riemsdyk acercó de nuevo a Detroit a 3-2 con un gol en Power Play (1:30) apenas 90 segundos después de haberse puesto en marcha el segundo lapso, aunque Brown (6) le regresó la ventaja de dos anotaciones a los Devils a los 8:38 anotando el 4-2.