Damián Gallardo conoce el hockey sobre hielo desde que tiene uso de razón, disparando su primer puck desde los cuatro años de edad. En vísperas de su cumpleaños 17 y ya con un mundial en su currículum, el defensor mexicano está listo para otro reto a nivel internacional representando a su país.
NHL Español conversó con Gallardo acerca de sus experiencias jugando en el extranjero, su apoyo al hockey nacional y como la música grunge se vuelto una parte fundamental para ponerle ritmo a su vida deportiva.
Forjando su propio estilo
Damián Gallardo saltó por primera vez a una pista de hielo a los tres años de edad, acompañando a su hermano mayor, quien justo empezaba a jugar hockey en la Pista de Hielo Santa Fe. Este fue un deporte que de inmediato le llamó la atención y solo un año después participó en su primer mini campamento, integrado por un entrenador y solo tres niños.
Desde una temprana edad, Damián fue impulsado por su madre y su tío para integrarse a clínicas de hockey en México y en el extranjero, disputado también “cascaritas” en una pista de San Antonio, ciudad donde la familia tenía una casa. Su destino eventualmente lo llevaría al norte de la frontera, pero su férreo estilo como defensa, lo empezó a desarrollar en su país.
“Cuando pierdo el puck soy muy perro”, comentó Gallardo. “Siempre ando moleste y moleste, trato de usar mi cuerpo para recuperar el puck y protegerlo”.
Las vacaciones en Estados Unidos eventualmente rendirían frutos, ya que Gallardo emigraría a los 12 años de edad para integrarse al club San Antonio Rampage en la categoría Sub-14. Después de que su hermano fuera seleccionado por un entrenador del club, Damian también tendría su turno para corresponder el apoyo incondicional de su familia.
“Mi mama y mi tío representaron gran parte de mi desarrollo como jugador”, declaró Gallardo. “Sin su dedicación, no hubiera llegado tan lejos”.




















