De visita en la llamada “Gran Manzana”, los Ottawa Senators completaron una clínica defensiva que sirvió para limitar a los New York Rangers a sólo nueve remates, ocho de ellos detenidos por el experimentado portero James Reimer, quien recibió el respaldo ofensivo necesario para sellar un triunfo de 2-1 en calidad de visitante, con el que el conjunto de la provincia de Ontario llegó a 83 puntos, es decir, a sólo dos del segundo comodín de la Conferencia del Este.
"No suele salir muy bien, pero a veces, a medida que avanza el juego, piensas: 'ok, ya van a llegar más discos, van a llegar más discos'. Y la verdad es que los muchachos jugaron increíble. Creo que la presión y la intensidad con la que jugamos se notaron, y simplemente le quitamos tiempo y espacio al rival. Los muchachos hicieron un trabajo espectacular." Señaló Reimer, después del encuentro
Shane Pinto fue el encargado de abrir el marcador, al capitalizar una gran secuencia del conjunto canadiense durante un Power Play en el primer período, luego de abrirse espacio en la media distancia y desde allí conectar de primera el centro de Claude Giroux para el 1-0 a los 6:30 del parcial, llegando a 19 goles en la temporada.
Con esa asistencia, Giroux elevó sus totales a 16 goles, 49 pases, para un total de 65 unidades frente a Nueva York. Sus 49 habilitaciones, son la segunda mayor cantidad entre jugadores activos contra los Rangers, mientras que sus 65 puntos ocupan el cuarto lugar.
La presión de Ottawa volvió a cobrar frutos en el segundo tramo, cuando Warren Foegele entró en la zona de los Rangers, forzando una mala salida de Nueva York, que provocó que Lars Eller recuperara el disco para posteriormente devolvérselo a un Foegele que no dudó en conectar con fuerza y sellar el 2-0 a los 6:46 del parcial, alcanzando la cifra de los 12 tantos en el torneo.
"Sí, creo que la clave en esa jugada fue generar presión. Cuando haces eso, sabes que los errores llegan, ellos cometieron uno y luego fue una gran jugada de Lars Eller para encontrarme solo al segundo palo.", fueron las palabras de Foegele para describir la secuencia con la que dobló la ventaja de su equipo.





















