4.- Profundidad en la defensa
Por los últimos 15 años, los Chicago Blackhawks han contado con un pilar indiscutible sobre la línea azul, gracias a Duncan Keith, otro jugador cuyo nombre fue incluido en la lista de los mejores 100 de la historia. Cuatro veces seleccionado al Juego de Estrellas, ganador del Norris Trophy, como el mejor en su posición en dos oportunidades y tres títulos de la Stanley Cup, incluyendo el del 2015, cuando fue escogido como el Jugador Más Valioso (Conn Smythe) de aquella postemporada, certifican su calidad.
El problema, es que nadie puede vencer al tiempo y para el 2021, el futuro integrante del Salón de la Fama del Hockey, tendrá 37 años. Pero no termina allí, en la campaña pasada, Keith promedió 24 minutos de juego por partido, su balance más alto desde la 2016-17, debido a las carencias defensivas del equipo, tras las lesiones de piezas como Calvin de Haan (hombro derecho) y Brent Seabrook (hombro derecho, ambas caderas).
Aumentar la variedad de opciones para proteger el área, es más que un deseo, sencillamente es una obligación. Para el 2021, el club contará con dos caras nuevas; Nikita Zadorov y Anton Lindholm, ambos provenientes de Colorado. De igual forma se espera un rendimiento de primer nivel por parte del novato Adam Boqvist, tomado en la Primera Ronda del Draft del 2018 y quien viene de disputar 41 encuentros en su estreno en la NHL.
5.- Jugar mejor en casa
La temporada pasada fue difícil para los Blackhawks, debido a la inconsistencia. Como local, el equipo dejó marca de 16-14-4 y en los encuentros en los que sus rivales lograron abrir la pizarra, el record fue de apenas cinco triunfos, por 11 reveses. Incluso en los juegos en los que Chicago superó a sus contrincantes en cuanto a remates ejecutados, el equipo mantuvo un balance negativo de siete victorias por ocho derrotas.
En la única faceta en la que los Blackhawks pudieron ser dominantes en su arena, fue cuando llegaron con ventaja al tercer parcial, gracias a un sólido record de 12-0-2, es decir no perdieron ni un partido con esas características, logrando sumar al menos un punto en los 14 encuentros totales.
Al momento de profundizar en la ofensiva, Chicago marcó 101 goles en calidad de anfitrión durante la 2019-20, pero al mismo tiempo permitió 100 y fue superado por sus oponentes en los segundos y terceros períodos, con un registro negativo de -5 (28 marcados por 33 recibidos) y -1 (39-40), respectivamente.
Falta poco para que termine el año, pero desde la eliminación en la Primera Ronda de la postemporada en 2020, los deseos de los Blackhawks han quedado claros, todo ello con el objetivo de aspirar su séptima corona, para quedarse de forma solitaria en el cuarto puesto de las franquicias más ganadoras de todos los tiempos y la segunda, dentro de clubes estadounidenses, sólo por detrás de los 11 campeonatos logrados por los Detroit Red Wings.