Decepción mayúscula la cosechada por la selección masculina de España categoría sub-20 en el Mundial Juvenil de la División II Grupo A disputado en Bucarest, la capital de Rumania, después de caer en los cinco partidos en los que jugó, viéndose orillada al descenso después lograr el oro y el ascenso tan solo hace un año.
Todo el mundo en el seno de la Real Federación Española de Deportes de Hielo sabía de la tremenda dificultad que significaba este torneo, pero había confianza de que la permanencia no fuera un objetivo difícil de conseguir, finalmente nada más lejos de la realidad dado que el joven equipo español ocupó la última plaza al no poder sumar ni un punto, aunque sí que hubo opciones de conseguir mejores resultados en alguno de los cinco enfrentamientos.





















