Del otro lado del hielo, Matt Murray brilló con 34 salvadas en la portería de Toronto, de las cuales 16 fueron en el segundo período y nueve en situación de Power Play. Sin embargo, fue en el tramo inicial en el que su equipo anotó los dos goles del juego, a manos de John Tavares y Pontus Holmberg. A partir de allí, Murray, y la defensa de Toronto, fueron la clave.
"Creo que tuvimos un juego increíble a la defensiva", comentó Murray. "Creo que nuestro primer período marcó el camino a la victoria de hoy. Ellos tuvieron un buen ritmo en el segundo con muchos Power Plays, pero nuestro primer acto fue suficiente. Luego, logramos defender la victoria".
Para Toronto, el aspecto defensivo era un aspecto crucial de monitorear, teniendo en cuenta que, 48 antes de que el disco tocara el hielo el miércoles, el club tuvo que enviar a la lista de lesionados de largo plazo al defensor Morgan Rielly, lo que obligó a adquirir a Conor Timmins en un cambio con los Coyotes, que aún no estaba disponible para jugar ante New Jersey.
"Necesitábamos ganar hoy, sin importar a quién enfrentáramos", mencionó el entrenador de los Maple Leafs, Sheldon Keefe. "Mira, tienen un tremendo equipo de hockey de ese lado y merecen todo lo que han conseguido hasta ahora, pero es un triunfo basado en carácter el que conseguimos hoy, dado todo lo que han superado. Además, lo hicimos en la carretera, con esta atmósfera que se vivió aquí. Es un gran día para los Leafs".