GettyImages-2260573265

No hay fecha marcada en el calendario, por más lejana que se vea, que no esté cerca de llegar y el comienzo del torneo masculino de hockey sobre hielo de los Juegos Olímpicos de Invierno Cortina Milano 2026 está más que a la vuelta de la esquina, está a solo tres días de arrancar, luego de una larga espera.

Este torneo marca el regreso de los jugadores de la NHL a la escena olímpica después de una pausa de 12 años de ausencia, tras participar en Sochi 2014.

Para la selección de Estados Unidos y para el resto de los 12 países participantes el nerviosismo va en aumento, pero cuando cada uno de estos equipos nacionales debute en el torneo esas sensaciones se irán transformando para retomar las ideas y enfocarse en los objetivos que se trazaron antes del comienzo de las contiendas.

En el caso del equipo de las barras y las estrellas, después de su llegada a la sede olímpica, la meta es muy básica y hasta puede sonar obvia, pero durante sus primeras 24 horas en suelo europeo lo que más importa es aclimatarse cuanto antes, para cuando debuten el jueves 14 ante Letonia, estar lo más listo posible.

“Bueno, obviamente muchos de nosotros nos acabamos de bajar del avión, así que el principal objetivo es el de empezar a aclimatarnos, a ejercitarnos un poco, hacer algo de ejercicio, poner los corazones a bombear algo de sangre y adaptranos lo más rápido posible a esta zona horaria y normalizar las cosas un poco”, dijo Mike Sullivan, entrenador de la selección de EEUU y quien en la NHL está detrás de la banca de los New York Rangers.

Después del largo viaje trasatlántico, la selección estadounidense puso manos a la obra en la controversial Santa Giulia Arena para empezar a ponerse a tono con la preparación para el primer desafío en unos cuantos días.

“Es un increíble honor para nosotros estar aquí, estamos emocionados. El hielo estaba algo dañado, pero se entiende, muchos equipos han estado entrenando aquí este día y todos vamos a jugar en la misma pista, pero repito, estamos muy emocionados de estar aquí y así van a ser las cosas conforme el torneo avance”, agregó Sullivan.

Para los jugadores, de acuerdo a las declaraciones de algunos de ellos, queda atrás todo lo que se comentó sobre el apremio en los trabajos para completar la

construcción de la arena y ultimar detalles para que estuviera al cien por ciento para la realización del torneo, en particular las condiciones del hielo, que fueron un tema que generó preocupaciones.

“Sí, bueno, supongo que soy uno de los pocos a los que no les importa nada, la verdad es que ni siquiera sé si el hielo está mal o no, ni siquiera si fui rápido o lento esta noche. Así que, estuvo bien. Y estoy emocionado por ver cómo nos va a ir en este torneo”, dijo el delantero estadounidense Brady Tkachuk.

La conclusión después de varias horas de vuelo y la preparación que conlleva es que finalmente se sacudieron el nerviosismo del viaje y de agrupar a jugadores que hasta hace no mucho rivalizaron en las pistas de la NHL, defendiendo los colores de sus clubes, pero que ahora harán una ‘tregua’ para unirse por una causa en común.

“Fue increíble. Fue un placer volver con los muchachos y después de un largo día de viaje, fue genial poder tocar la pista, sudar un poco y, ya sabes, solo estar con los chicos. Eso es lo mejor”, agregó el capitán de los Senators.

GettyImages-2260560547

Como mencionó el entrenador Sullivan, la gran mayoría de los jugadores de la selección de EEUU viajó junta, pero hubo algunos otros que lo hicieron de manera anticipada, tal y como el guardameta de los Boston Bruins, Jeremy Swayman, quien estuvo presente en la ceremonia de inauguración este jueves y además desfiló con los integrantes de la delegación estadounidense en el Estadio San Ciro en Milán.

“Excelente. Tenía muchas ganas, así que ha sido genial salir y sudar un poco, sentirme cómodo y estar con estos chicos” dijo Swayman. “Sí, fue una experiencia increíble. Me sentí muy orgulloso de ser estadounidense marchando con estos compañeros atletas en su mejor momento y cantando el himno nacional antes de salir juntos. Fue una experiencia que nunca olvidaré, y estoy muy agradecido de haberlo hecho”.

La selección de Estados Unidos tiene un peculiar escenario, que pone en una especie de predicamento, aunque otros dirían que es un ‘problema feliz’, al entrenador Sullivan, pues hay tres guardametas que perfectamente podrían ser titulares, ninguno por encima del otro, de manera que no hay una decisión tomada con respecto a quién será el que aparezca frente a la portería de EEUU el jueves.

La única pista que reveló Sullivan fue que quien se desempeñe de la mejor manera es quien va a acaparar los minutos, se basará en las actuaciones y cuán buenas puedan ser para determinar la titularidad.

“Eso está perfecto y es lo que queremos”, comentó Swayman. “Lo que queremos es una alta atmósfera competitiva y pienso que es lo único que nos va a ayudar a elevar nuestro nivel, así como el del equipo, competir y actuar bien, así que no puedo esperar a que comencemos”.

Contenido Relacionado