Sin embargo, a pesar de años de dominio a la par con el propio Wayne Gretzky, una temporada de Lemieux se destaca sobre el resto, no solo por lo que logró en el hielo, sino también por lo que soportó fuera de él. Para entender esto, habría que imaginar un jugador en la NHL hoy en día, registrando 160 puntos en sólo 60 juegos y luego, imagine que ese mismo jugador lo hace a pesar de perderse casi dos meses debido a los tratamientos contra el cáncer. Eso fue lo que hizo el integrante del Salón de la Fama hace 30 años.
Inicio y contexto de una hazaña memorable
Antes del impactante anuncio de que Lemieux se alejaría de los Penguins para tratar un linfoma de Hodgkin en etapa inicial, aquel joven de 27 años estaba en camino de convertirse en el segundo jugador en la historia de la NHL en registrar 200 unidades en un mismo torneo. Abrió el año con 12 juegos consecutivos de múltiples puntos y terminó octubre con 36 en sólo 11 partidos.
Su tórrido ritmo de producción disminuyó un poco en noviembre, aunque 29 puntos en 15 juegos difícilmente pueden considerarse como una caída, pero Lemieux aumentó las cosas en diciembre, registrando ocho goles y 28 asistencias en 12 partidos antes de comenzar el nuevo año. Con 101 puntos en 38 juegos, el delantero estaba en camino de desafiar el increíble récord de Gretzky de 215 unidades en un mismo torneo.
Pero justo cuando Lemieux se abrió paso a toda velocidad para superar la barrera de 100 puntos, notó un bulto en su cuello. Después de haber estudiado el cáncer años antes, cuando la cuñada de su agente murió a causa de la enfermedad, Lemieux sabía que tenía que revisarse y cuando lo hizo, quedó anonadado: un médico confirmó que estaba lidiando con las primeras etapas del linfoma de Hodgkin.
Lemieux comenzó el tratamiento de radiación más tarde ese mes, esperando no solo vencer la enfermedad, sino volver a la acción más adelante en la temporada. Los médicos se mostraron igualmente optimistas y sugirieron que el jugador regresaría siguiendo su programa de tratamiento de radiación de tres a cuatro semanas.
Aun así, los fanáticos y los compañeros de equipo se preguntaban cómo se desarrollaría todo. ¿Volvería 'Super Mario' esa temporada? ¿Cuánto tiempo le llevaría redescubrir su forma de élite? ¿Podría llevar a los Penguins a la cima de la clasificación de la NHL y hacer una carrera por un tercer título consecutivo de la Stanley Cup?