Los abucheos acompañaron cada toque de Quinn Hughes en la Rogers Arena, pero la noche del domingo 25 de octubre terminó con el defensor como protagonista absoluto.

En su primer partido en Vancouver desde el canje que lo envió al Minnesota Wild el pasado 12 de diciembre de 2025, Hughes anotó un gol y dio una asistencia para alcanzar y superar los 500 puntos de su carrera en la victoria por 4-2 ante los Vancouver Canucks. El video tributo del primer período mezcló aplausos con silbidos, y esa tensión marcó la velada.

La cifra tiene peso histórico. Hughes alcanzó la marca en su encuentro número 520 en la NHL: es el séptimo defensor más rápido en llegar a ella en la historia de la liga y el segundo entre los estadounidenses, solo por detrás de Brian Leetch (496).

MIN@VAN: Hughes anota en el power play y alcanza la marca de los 500 puntos

Por delante quedan nombres que definen la posición: Bobby Orr (396), Paul Coffey (422), Denis Potvin (465), Cale Makar (467) y Ray Bourque (484). De sus 501 puntos totales, 432 los sumó con Vancouver, la franquicia que lo eligió séptimo global en el Draft de 2018 y a la que representó ocho temporadas.

El punto 500 llegó a los 12:55 del segundo período, en situación de Power Play. Hughes alimentó a Joel Eriksson Ek en la zona baja desde detrás de la red, rodeó la portería y empujó el rebote a puerta vacía para el 3-0 parcial. Ya en el tercer período, lanzó en solitario a Kirill Kaprizov con un pase en contragolpe y el ruso definió de revés para el 4-0: la asistencia que dejó su cuenta en 501. Hughes cerró su actuación con 26:10 minutos sobre el hielo, la mayor carga de la noche, con tres disparos a puerta.

“La pasión de la afición es lo que hace especial jugar aquí”, comentó Hughes. “Para mí fue genial estar de vuelta y fue emocionante. Y me alegra que hayamos ganado. Obviamente es difícil jugar dos noches seguidas, y ellos empujaron fuerte en el primero. Pensé que fueron mejores que nosotros en el primer período. Y luego pensé que nosotros empujamos en el segundo y en el tercero”.

El regreso cerraba un círculo abierto hace más de diez meses. Hughes llegó a Vancouver con 19 años, creció hasta convertirse en capitán y en ganador del Trofeo Norris en 2024, y salió en un canje que llevó a los Canucks a Liam Ohgren, Marco Rossi y Zeev Buium, además de una selección de primera ronda del Draft de 2026.

Los tres jugadores recibidos por Vancouver estuvieron sobre el hielo en este reencuentro, un recordatorio de lo que la franquicia sacrificó y recibió a cambio. Su situación contractual en Minnesota sigue sin resolverse, pero su presente no admite debates: con 16 puntos en 13 salidas, Hughes ha sumado al menos un punto en 11 de ellas.

MIN@VAN: Kaprizov consigue el gol ante Merilainen

“Conocí aquí a algunos de mis mejores amigos”, agregó Hughes. “Estuve aquí mucho tiempo. Llegué cuando tenía 19 años y la diferencia entre el que era a los 19 y el que soy ahora es enorme; siento que soy una persona nueva, y muchas de esas cosas las pude crecer con esos muchachos, y viceversa. Fue genial verlos. En el video recibí algunos aplausos y eso fue muy especial para mí: estuve aquí seis años y medio y siempre di lo mejor de mí”.

La sociedad con Kaprizov sigue marcando el pulso del Wild. El tanto del ruso fue su decimotercero de la temporada, la cifra más alta de la liga, y la mayor cantidad registrada por un jugador en un mes de octubre desde los 13 de Nikita Kucherov en la campaña 2017-18.

Kaprizov suma 21 puntos y, como Hughes, ha producido en 11 de los 13 compromisos de Minnesota. Maxim Shabanov aportó un gol y una asistencia, y Bobby Brink celebró su primera anotación de la temporada en una noche en la que el Wild convirtió dos de sus cinco oportunidades en Power Play.

“No quiero decir que sea un arranque encendido”, señaló Kaprizov. “Simplemente hay muchos aspectos en los que podemos hacerlo mejor y jugar mejor. Es apenas el inicio de la temporada. Solo hay que estar en forma todo el tiempo, seguir haciendo las cosas de la manera correcta y seguir jugando bien”.

Para Minnesota, el triunfo tuvo además valor de tabla. El Wild mejoró a 8-3-2 y se quedó con el liderato de la División Central, con marca de 6-2-1 en sus últimos nueve duelos, dos puntos por encima del Utah Mammoth (8-4-0). Todo eso tras vencer 5-1 al Seattle Kraken el sábado, en la segunda noche consecutiva, y cerrando una gira en la que se repuso de las derrotas en Edmonton y Calgary. Vancouver, en el otro extremo, llegó a diez partidos sin ganar (0-9-1) y sigue en el fondo de la División Pacífico con marca de 2-10-1, pese a dominar los disparos 10-5 en el primer período antes de ser superado 29-7 en los dos últimos.

“Simplemente me gustó nuestra respuesta”, dijo el entrenador John Hynes. “Vancouver salió muy fuerte, físico y agresivo, y nos quitó un poco la iniciativa. Pero creo que en la segunda mitad del primer período entramos competitivamente en el partido de la manera que necesitábamos, y me gustó cómo respondimos durante todo el encuentro”.

El resto del marcador se escribió con el Power Play de Shabanov a los 18:33 del primero, la escapada de Brink a los 5:54 del segundo y la reacción tardía de Vancouver, con anotaciones de Max Sasson a los 6:24 y de Brock Boeser a los 16:53 del tercero. Calvin Pickard detuvo 15 disparos para su primera victoria con el Wild, mientras Leevi Merilainen acumuló 30 salvadas en la derrota.

El Wild volverá a la acción el martes 27 de octubre en la casa del Utah Mammoth, su perseguidor inmediato, en un choque directo por la cima divisional. Para Hughes, la tarea inmediata es otra: sostener en Minnesota el nivel que en Vancouver lo convirtió en historia.

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