Ninguno de sus cinco puntos fue decorativo: McDavid participó en todas las anotaciones de Edmonton en el tiempo reglamentario y su segundo tanto, con el portero ya en la banca y a 1:28 del final, forzó el tiempo extra. Leon Draisaitl igualó su línea de dos goles y tres asistencias, y entre ambos cargaron la remontada del tercer período.
La producción también sostuvo dos rachas que ya son material de archivo. McDavid extendió a 10 partidos su cadena de al menos una asistencia desde el inicio de la temporada, la cuarta de esa extensión en la historia, detrás de las de 12 juegos de Sebastian Aho, Ken Linseman y Wayne Gretzky. En el camino superó la marca de asistencias en los primeros 10 choques de una campaña, las 21 que pertenecían a Lemieux, y cerró la noche con 23, además de firmar su encuentro número 67 con tres asistencias, con lo que igualó a Sidney Crosby en el quinto lugar histórico.
En el vestuario, la lectura fue unánime. Ryan Nugent-Hopkins, que volvía tras perderse los primeros nueve partidos por una lesión en la parte inferior del cuerpo y que lo había visto todo por televisión durante su ausencia, aseguró que cada vez que le preguntan si esta es la mejor versión de McDavid, su respuesta es la misma: sí, porque el capitán sigue elevando su propio estándar. Nugent-Hopkins subrayó que esa producción llegó en situaciones de alta exigencia y no en duelos resueltos, un matiz que explica por qué la racha pesa más que una simple acumulación de puntos.
“Lo he visto todo el año viendo al equipo, la manera en que batalla y compite sin importar el marcador ni el momento del partido”, comentó Nugent-Hopkins. “Creo que la forma en que apretamos en el tercer período, con una gran reacción estando abajo por dos goles contra ese equipo, fue difícil de lograr, así que es divertido ser parte de esto y definitivamente estoy contento de estar de vuelta en el hielo”.
Leon Draisaitl apuntó en la misma dirección desde otro ángulo. El alemán explicó que el juego de McDavid se volvió más completo con la madurez: conserva la velocidad y el dinamismo ofensivo de cuando tenía 24 años, pero pulió los detalles finos, hasta el punto de que en el vestuario empiezan a faltar las palabras para describir su nivel. Draisaitl, que alcanzó los 10 goles y las 11 asistencias en la temporada, también hiló su quinto encuentro consecutivo anotando, con siete tantos en esa racha.