Uno de los momentos más importantes de su carrera llegó en 1979, cuando formó parte del plantel que avanzó hasta la Final de la Stanley Cup, instancia en la que cayó frente a los Montreal Canadiens en cinco partidos. Aquella escuadra, dirigida por Fred Shero, contaba con el futuro integrante del Salón de la Fama Phil Esposito, además de una generación que incluía a Ron Greschner, Steve Vickers, Dave Maloney, Don Maloney y Don Murdoch.
Después de completar la fase regular con marca de 40-29 y 11 empates, el equipo consiguió su primera clasificación a la postemporada en dos años. Con John Davidson como figura bajo los tres postes, los neoyorquinos eliminaron a Los Angeles y Philadelphia antes de sorprender a los New York Islanders, primeros preclasificados, en una serie semifinal que necesitaron seis encuentros para resolver.
Más allá de sus estadísticas, el canadiense se convirtió en un personaje reconocible por su larga cabellera rizada, que ondeaba mientras patinaba sin casco. Esa imagen trascendió las pistas y lo llevó a participar en un comercial televisivo de los pantalones Sasson en 1979, junto a Esposito, Maloney y Anders Hedberg, cuya popularidad estuvo acompañada por el recordado eslogan "Oo La La! Sasson".
Su camino hacia la NHL comenzó con los Sudbury Wolves de la Ontario Major Junior Hockey League, organización de su ciudad natal. Durante la temporada 1975-76 registró 134 puntos, gracias a 42 goles y 92 asistencias, para contribuir a que el conjunto terminara con el mejor récord de la fase regular, establecido en 47 victorias, 11 derrotas y ocho empates. Ese desempeño permitió conquistar el Hamilton Spectator Trophy, aunque posteriormente perdió la final del circuito en seis compromisos frente a Hamilton.
El talento del atacante llamó la atención de los Winnipeg Jets, que lo seleccionaron con la tercera escogencia del Draft de la World Hockey Association en 1976. Un año después, representó a Canadá en el Campeonato Mundial Juvenil de la IIHF, donde consiguió la medalla de plata, antes de ser elegido por los Rangers en la primera ronda, con el turno número 13, del Draft de la NHL de 1977. Desde entonces, dio el salto directamente del hockey juvenil a la máxima categoría profesional.
Entre sus actuaciones más recordadas también figura un gol conseguido apenas nueve segundos después del inicio de una victoria 8-3 sobre los Flyers, el 6 de abril de 1980, en el Philadelphia Spectrum. Con aquella anotación igualó un récord de la franquicia que compartían Fred Cook, desde el 23 de enero de 1927, y Jean Ratelle, quien había alcanzado la misma marca el 5 de noviembre de 1971.
El 13 de junio de 1983 fue transferido a Detroit, antes de regresar a Nueva York mediante un intercambio con Pittsburgh el 21 de enero de 1987. Posteriormente, pasó a Los Angeles el 23 de febrero de 1988, donde disputó las últimas dos campañas de su trayectoria en la liga. Tras continuar vinculado al deporte durante los años siguientes, puso fin a su carrera como jugador en 2008-09 y también trabajó durante 12 años como analista de los Rangers para MSG Network, manteniendo una relación cercana con la afición que lo convirtió en una de las personalidades más queridas de la organización.