El escenario le dio un sabor extra al desenlace, porque la afición de Montreal había abucheado a Celebrini durante buena parte de la noche. “Creo que ya es algo esperado dondequiera que vaya ahora: los aficionados lo van a abuchear porque es así de bueno”, comentó Misa. “Pero sí, quizá nos dio un poco de motivación extra. Creo que él los silenció en el tiempo extra”.
La noche, además, engordó una hoja de marcas que ya parece de veterano. Celebrini alcanzó 14 puntos, cinco goles y nueve asistencias, en ocho juegos esta temporada y sumó el juego 24 de tres puntos de su carrera: con 20 años, empató a Pierre Larouche en el sexto lugar histórico de esa lista, que encabezan Wayne Gretzky (73), Mario Lemieux (31), Sidney Crosby (30), Jimmy Carson (29) y Dale Hawerchuk (26).
Sus cuatro goles en tiempo extra igualaron la mayor cantidad para un jugador de 20 años o menos, una marca que compartían Ilya Kovalchuk y Sean Monahan. Y Montreal se ha convertido en una de sus víctimas favoritas: acumula 12 puntos, seis goles y seis asistencias, en cinco juegos contra los Canadiens, con al menos tres puntos en los últimos tres enfrentamientos.
El entrenador Ryan Warsofsky compró la receta, pero le puso la condición que persigue al equipo desde el primer día, repetirla. “El tercer período: la receta está justo ahí”, comentó Warsofsky. “Pero, de nuevo, jugamos en noches consecutivas y no siempre vas a sentirte en tu mejor nivel. Hay que encontrar la manera de luchar y jugar de la forma correcta, y ese va a ser el mensaje de aquí en adelante: tenemos que tener una marca de hockey sencilla. Mira a los mejores equipos de la liga, así juegan ellos. Solo tenemos que ser más consistentes con eso”.
El propio Celebrini admitió dónde está la tarea.
“Hemos tenido altibajos con eso”, comentó. “Hemos defendido muy bien y luego hemos regalado muchas oportunidades peligrosas, así que se trata simplemente de ser más consistentes”. La primera oportunidad de demostrarlo llega enseguida: la gira de San José sigue el jueves 22 de octubre ante los Ottawa Senators y continúa el sábado en Boston. La receta ya existe y su ingrediente principal tiene nombre propio; el paso que le falta a este equipo es cocinarla durante 60 minutos.