De la misma manera podemos hablar de Marchand, el veterano alero izquierdo de 33 años quien ha disputado sus 12 años en la NHL con los Bruins y se dispone a jugar su campaña 13 en Boston en la 2021-22. Y al igual que Bergeron, es una de las grandes referencias en el vestidor bostoniano.
Pero no son los únicos jugadores que el entrenador Bruce Cassidy ve en el vestidor de los Bruins, pues también considera que Pastrnak está en ese calibre y los números del delantero checo lo colocan de inmediato como uno de los referentes del club, dentro y fuera de la pista.
"Incluso un tipo como 'Pasta' (como le llama de cariño al jugador), ya lleva mucho tiempo con nosotros", dijo el coach Cassidy. "Se está convirtiendo en un veterano dentro de nuestro vestidor, en lo que a años jugados se refiere. Esperamos que llegue a ser como los líderes. David siempre tiene plenitud de personalidad, eso no me preocupa. Pero en términos de liderazgo, quizá adopte a un par de jugadores bajo su tutela".
Pero parte de ese reconocimiento del crecimiento de Pastrnak no solo viene desde adentro del vestidor de los Bruins, sino desde fuera, desde lejos, para ser precisos, desde su país natal.
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Luego de recibir 492 puntos en la votación, por delante de su compatriota el delantero del Tampa Bay Lightning, Ondrej Palat, Pastrnak fue nombrado como el Jugador Checo del Año por quinta ocasión consecutiva, hecho que marca un récord para este galardón como la mayor cantidad de premios obtenidos en fila. Solo está por detrás de leyendas como Jaromir Jagr y Dominik Hasek.
Camino a la reinvindicación
Aunque el cierre de la temporada anterior para Pastrnak fue bastante sólido, particularmente en los playoffs, sumando 15 puntos en 11 juegos e inclusive anotando tres goles en Power Play, contrasta con lo acontecido en la temporada regular que tuvo, y para nada fue mala la cosecha, a razón de un punto por juego (48 unidades en 48 cotejos), pero de haber estado sano meses atrás, vale hacerse la pregunta ¿qué más habría podido conseguir?