A los 10:12 del segmento inicial, Gretzky tomó el disco por parte de Dave Lumley, quien cruzó toda la pista antes de mandar el pase retrasado para que el delantero se abriera espacio y conectara un tiro de máximo potencia (Slapshot) para batir al portero rival, Pete Peeters, lo que le dio ventaja de 2-1 a los Oilers.
Philadelphia reaccionó en el segundo período acercándose con el 3-2, pero Gretzky devolvió la diferencia de dos tantos a Edmonton apenas 10 segundos después, cuando selló el Hat-Trick, tras escaparse en el centro de la pista y volver a definir con potencia con un remate elevado. Los Flyers consiguieron el tercero, pero Mark Messier se hizo sentir en el marcador y al final de los primeros 40 minutos, los Oilers terminaron arriba con pizarra de 5-3.
Momento de gloria
El cuarto gol de Gretzky ante los Flyers fue quizás su mejor en todo el partido.
Tras un pase adelantado de Paul Coffey, "The Great One" patinó a toda velocidad, hizo el recorte en el borde del círculo izquierdo para eludir a un defensa y en menos de dos segundos, fue capaz de cuadrar el disco hacia su perfil para rematar con toda potencia y ampliar la diferencia a 6-3 con su gol número 49 de la temporada.
No obstante, hubo suspenso en el arena pues las siguientes dos anotaciones, a través de Paul Holmgren y Fred Arthur, acercaron a Philadelphia por la mínima. Dentro de los miles de espectadores, la tensión se incrementaba pues los Flyers lograron fortalecerse y acorralaron al portero Grant Fuhr durante el último parcial del tiempo reglamentario.
Sin embargo en el minuto final, el técnico de los visitantes, Pat Quinn, decidió arriesgarse por completo y retirar al portero Peeters para contar con un atacante extra, lo que dejó la red vacía. Ante esa oportunidad, los Oilers controlaron bien su área y lo que siguió fue simplemente histórico.
Leer más: [Momentos inolvidables: Gol y título para Bobby Orr]
La defensa de Edmonton retomó la posesión, cuando después de un remate de reversa por parte del integrante del Salón de la Fama, Bobby Clarke, el portero Fuhr hizo el despeje con su bastón y el disco le cayó a Glenn Anderson, quien lo pasó a un Gretzky que se escapó en el centro de la pista para luego eludir al capitán de los Flyers, Bill Barber en el uno contra uno y así, con tres segundos restantes en el reloj, sacó el disparo de larga distancia para marcar el 7-5 definitivo de los Oilers, llegando a 50 goles en apenas 39 partidos.
"No hay mucho que puedes hacer si eres individualista en este juego" Dijo Gretzky después de aquel partido. "Todos los muchachos me ayudaron y estaban buscando la oportunidad ideal para mí porque sabían lo especial que era poder hacer esto en casa ante los aficionados, por eso mis compañeros merecen todo el crédito del mundo".
Más allá de la marca
Previo a establecer el récord de un jugador que más rápido alcanzó la cifra de 50 goles, al hacerlo en apenas 39 choques, Gretzky había marcado cuatro veces tres días antes, en el partido ante los LA Kings. De hecho, durante su racha anotadora, el delantero no pudo conseguir tantos en sólo nueve encuentros.