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Connor McDavid ha sido una de las figuras más importantes de la NHL en la presente generación, logrando una incontable cantidad de récords y premios. Todo eso, sin haber cumplido aún 29 años —su cumpleaños es el 13 de enero. De hecho, de no disputar un partido más, es posible que el delantero ya haya establecido un argumento sólido para ingresar al Salón de la Fama.

Así de sólida ha sido la carrera de McDavid, aun sin poder alzar su primera Stanley Cup, pese a que ha estado bien cerca en las últimas dos temporadas.

Ahora, dicho todo esto, es posible que el capitán de Edmonton esté patinando actualmente al mejor nivel de su carrera, y el partido del martes en el que los Oilers vencieron 6-2 a los Nashville Predators en el Rogers Place, es la última evidencia que refuerza este argumento.

En una noche donde Edmonton necesitaba sacudirse una racha de dos derrotas consecutivas y reafirmar su estatus en la División del Pacífico, McDavid no solo respondió, sino que dominó con una autoridad absoluta, registrando el decimocuarto Hat-trick de su carrera y extendiendo su racha de puntos a 16 partidos consecutivos.

Con esta actuación de tres goles, el capitán de los Oilers superó a la leyenda Mark Messier para quedarse en solitario con el cuarto lugar en la lista de más tripletes en la historia de la franquicia, un hito que subraya su lugar en el panteón de los grandes de Edmonton. Su racha actual es devastadora: acumula 39 puntos (17 goles y 22 asistencias) en estos 16 encuentros, lo que lo ha catapultado nuevamente a la cima de la tabla de anotadores de la liga con 75 unidades en 43 partidos.

"Siento que siempre hay otro nivel al que él llega de alguna manera", comentó su compañero de línea Ryan Nugent-Hopkins, quien fue testigo de primera mano de la exhibición. "Está jugando un hockey fenomenal ahora mismo... no siempre es fácil seguirle el ritmo, pero sin duda está jugando un gran hockey".

El partido comenzó con los Oilers estableciendo el ritmo temprano. McDavid abrió el marcador en Power Play a los 8:53 del primer periodo, desmantelando la defensa de Ryan O'Reilly —un ganador del Trofeo Selke— con su agilidad característica antes de batir al portero Juuse Saros. Sin embargo, la noche no estuvo exenta de desafíos para la plantilla de Edmonton; el centro Adam Henrique tuvo que abandonar el encuentro en el primer periodo tras bloquear un disparo, una baja que el entrenador Kris Knoblauch describió como algo que lo mantendrá fuera "por un tiempo", obligando al equipo a rotar sus líneas y exigir más a sus estrellas.

El segundo periodo fue una demostración de fuerza ofensiva, iniciada nuevamente por el capitán. McDavid provocó y convirtió un tiro de penalti a los 15:53, definiendo con frialdad sobre el bloqueador de Saros para su gol 27 de la temporada. Fue el cuarto tanto de penalti de su carrera, empatando a Evgenii Dadonov en el segundo lugar entre los jugadores activos. Ese tanto desató un vendaval: apenas 22 segundos después, Curtis Lazar aprovechó la desorientación de Nashville para poner el 3-0, y poco antes del descanso, Kasperi Kapanen marcó el 4-0 en su regreso al hielo tras perderse 36 juegos por lesión, validando la gestión del equipo que lo activó desde la reserva de lesionados ese mismo día.

NSH@EDM: McDavid se luce con tres golazos

"A veces se nota que no he jugado en dos meses y medio, pero en general creo que no fue un mal esfuerzo", dijo Kapanen con humildad tras su retorno triunfal.

Aunque Nashville intentó una reacción desesperada al inicio del tercer periodo con dos goles en un lapso de 15 segundos, reduciendo la ventaja a 4-2, la respuesta de Edmonton fue contundente y liderada por sus pilares.

Leon Draisaitl, quien ha convertido a los Predators en su víctima predilecta, anotó el 5-2 para cortar el ímpetu visitante. El alemán continuó su dominio histórico sobre esta franquicia, sumando un gol y dos asistencias en la noche para llegar a 50 puntos en 29 partidos de por vida contra Nashville.

"Tuvimos un pequeño lapso ahí temprano en el tercero, pero creo que hicimos un buen trabajo recuperando el momento", analizó McDavid sobre la capacidad del equipo para cerrar el juego.

El broche de oro llegó a falta de un minuto para el final, cuando McDavid completó su Hat-trick con un gol que también hizo historia para su compañero de toda la vida. La asistencia en ese tanto fue obra de Ryan Nugent-Hopkins, quien se convirtió en el sexto jugador en la historia de los Oilers en alcanzar las 500 asistencias en su carrera, uniéndose a nombres inmortales como Gretzky, Messier, Kurri, y sus propios compañeros McDavid y Draisaitl.

"He tenido muchos jugadores muy buenos a los que pasar el disco... He estado aquí mucho tiempo y jugado en grandes equipos, solo muestra el calibre de jugadores con los que he jugado", reflexionó Nugent-Hopkins sobre su hito personal.

Con esta victoria, la primera del año 2026 en casa, los Oilers mejoran su récord a 21-16-6, alcanzando los 48 puntos y empatando en unidades con los Vegas Golden Knights en la cima de la División del Pacífico, aunque con más partidos disputados. Más allá de los números, el triunfo sirvió para estabilizar al equipo tras un par de tropiezos y reafirmar que, cuando sus estrellas brillan con esta intensidad, Edmonton es un contendiente formidable. Ahora, con la confianza restaurada y el liderato de goleo en manos de su capitán, los Oilers viajarán para enfrentarse a los Winnipeg Jets el jueves en un duelo divisional de alto voltaje.

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