Los Maple Leafs no ganan una Stanley Cup desde 1967 y desde la campaña 2003-04 no son capaces de darle una alegría en postemporada a los entusiastas, pero exigentes aficionados de Toronto, pues esa fue la última ocasión que ganaron una serie de playoffs.
Cuando parecían tener en un puño a sus acérrimos rivales de los Montreal Canadiens, en un enfrentamiento de postemporada que no se suscitaba desde 1979 entre ambos, los Maple Leafs dejaron escapar una ventaja de 3-1 para acabar cayendo en el séptimo partido y concretar la debacle que solo acentuó la sorna hacia el equipo de Toronto.
Pese a ser el mejor equipo de la Scotia División Norte, con marca de 35-14-7 (77 puntos), Toronto no logró trasladar ese dominio de la fase regular a la postemporada y con la intención de sacarle el jugo a los talentosos jugadores con los que cuenta en el ataque, la gerencia llevó a cabo varios cambios buscando haber apretado los botones correctos.
Ataque recargado pese a bajas
Los Maple Leafs montaron la sexta mejor ofensiva en la temporada regular de 2020-21 al anotar 186 goles, a razón de 3.32 por encuentro y pese a ello en el sector de los delanteros hubo una sacudida con la salida de varios jugadores como Zach Hyman (Edmonton), Joe Thornton (Florida), Nick Foligno (Boston) o Alex Galchenyuk (agente libre), autores de 24 goles entre todos en temporada regular, pero solo de tres en los playoffs.
Para tratar de aportar en ese sentido, llegaron Nick Ritchie y Ondrej Kase (Boston), David Kampf (Chicago) y Michael Bunting (Arizona), autores conjuntamente, autores todos ellos de 26 goles la temporada pasada con sus respectivos equipos y esperando que un cambio de aires le siente muy bien a todos los antes mencionados y se conviertan en una solución.
Desde luego que la labor que se espera de Ritchie, Kase, Kampf y Bunting es la de reforzar las líneas complementarias y aportar con goles desde esa parte de la alineación.
De ser una solución los refuerzos, mucha presión quitarían de encima a los astros y más importantes jugadores del equipo como Auston Matthews, Mitchell Marner y el capitán John Tavares, quienes en 2020-21 lograron anotar de manera conjunta 80 goles, casi dos terceras partes de las anotaciones que consiguió Toronto la campaña anterior.