Pese a tener un aproximado de 28.6 millones de espacio en el tope salarial, de los 81.5 millones que demanda la cifra máxima establecida por la liga, Buffalo no hizo el 'swing' pensando en el jonrón, sino que se vieron más conservadores, otro ingrediente que se suma a la frustración.
Jugadores de un perfil no muy alto llegan para tratar de llenar los huecos que dejaron los antes mencionados. El veterano Vinnie Hinostroza es uno de ellos, y llega procedente de los Blackhawks, tras registrar 12 puntos (cuatro goles y ocho asistencias) en 17 encuentros la temporada pasada. Buffalo, con 134 goles a favor en 2020-21, fue la tercera peor ofensiva de la liga, razón por la que llega el delantero de raíces ecuatorianas, para tratar de paliar lo chato del ataque de los Sabres.
Con 196 goles en contra, Buffalo fue la segunda peor defensa de la liga la campaña anterior, además de tener el peor promedio (33.7) de tiros concedidos al rival. Con la finalidad de revertir esa tendencia el equipo trajo a los defensas Will Butcher (New Jersey), Mark Pysyk (Dallas) y Robert Hagg (Philadelphia).
Para buscar sellar el agujero que deja la partida de Ullmark, la gerencia optó por traer a Craig Anderson, un veterano de 40 años y con 18 campañas de experiencia en la NHL. El experimentado portero tuvo buenos destellos en la anterior postemporada, ganando un encuentro de playoffs con los Capitals. Su labor será importante, pero necesita de una defensa que le permita no estar bajo asedio constante.
La esperanza de la sangre joven
El enfoque inmediato de los Sabres, al menos en cuanto a sus prospectos, vivió un giro reciente, tras darse a conocer que Owen Power, primera selección global del Draft 2021, no se sumará al equipo en la temporada 2021, pues de acuerdo a múltiples reportes, el jugador regresará a la Universidad de Michigan para continuar con su carrera universitaria,