Ese escenario abre varias posibilidades. San Jose podría utilizar su elección para tomar a Carson Carels, Chase Reid o Keaton Verhoeff, tres defensas mencionados entre las opciones de mayor impacto. También existe la alternativa de mover ese lugar para intentar adquirir un jugador establecido en la NHL que responda al mismo perfil. Con dos turnos de primera ronda, incluyendo el puesto número 20 procedente de Edmonton, los Sharks tienen margen para actuar con creatividad en una reconstrucción que ya empieza a exigir resultados más visibles.
Lucha por los centros puede definir la primera ronda
Una de las tendencias más importantes del Draft de 2026 está en el centro del hielo. Varios equipos llegan con necesidades marcadas en esa posición, incluyendo Los New York Rangers, Calgary Flames, St. Louis Blues, Pittsburgh Penguins, Washington Capitals, Ottawa Senators y Los Edmonton Oilers. En algunos casos, el problema está en la falta total de prospectos proyectados para jugar en la NHL; en otros, la urgencia pasa por encontrar piezas que puedan acompañar a núcleos establecidos.
Los Rangers tienen el quinto turno y siete selecciones dentro de las tres primeras vueltas, lo que les ofrece una oportunidad importante para llenar un vacío evidente. Calgary, con el sexto puesto y nueve oportunidades entre los primeros 100 lugares, también puede atacar esa zona con agresividad. St. Louis cuenta con tres elecciones de primera ronda y apunta a nombres como Viggo Bjorck o Tynan Lawrence. Pittsburgh, por su parte, necesita preparar el futuro detrás de sus veteranos históricos, mientras Washington posee dos opciones en el tramo inicial y podría buscar un centro con proyección para sus dos primeras líneas o grupo intermedio.
Equipos con muchas selecciones pueden mover el tablero
El Draft no sólo se define por los jugadores elegidos, sino también por las operaciones que ocurren alrededor de cada turno. St. Louis tendrá 12 selecciones, la mayor cantidad entre todos los equipos, incluyendo tres en la primera ronda. Calgary, Nashville y los Rangers cuentan con 11 cada uno, mientras Vancouver posee 10. Esa acumulación de capital crea múltiples escenarios para subir posiciones, adquirir jugadores establecidos o sumar más activos en una clase con perfiles variados.
Los Flames aparecen como uno de los clubes más interesantes por su combinación de necesidades, cantidad de turnos y posición dentro del orden. Vancouver tiene dos selecciones de primera ronda y cuatro dentro de los primeros 41 lugares, en medio de una reconstrucción que necesita talento de alto nivel en varias zonas. Seattle también posee tres oportunidades entre los primeros 40, con la posibilidad de reforzar una cantera que cuenta con delanteros prometedores, pero carece de un defensa principal. En una noche donde cada Gerente General puede medir el valor del presente contra el futuro, esos equipos podrían marcar el ritmo de Buffalo.
Contendientes, campeones y clubes urgidos enfrentan decisiones distintas
No todos los equipos llegan al Draft con la misma presión. Carolina, flamante campeón de la Stanley Cup, elegirá por primera vez en el puesto número 31 y tiene sólo cuatro selecciones. Aun así, los Hurricanes no muestran una necesidad evidente en su sistema, aunque podrían buscar profundidad defensiva, especialmente del lado derecho. Ese escenario confirma la fortaleza de una organización que acaba de ganar y todavía parece preparada para competir durante varios años.
Otros clubes viven realidades muy diferentes. Florida tiene selección de primera ronda, pero podría moverla si decide priorizar ayuda inmediata en una ventana competitiva todavía abierta. Tampa Bay necesita defensas en su sistema tras años de pocas elecciones altas durante su etapa de contención. Dallas sólo posee un turno entre las primeras cuatro vueltas y requiere talento en todas las posiciones. Vegas será el último equipo en realizar su primera elección, en el puesto 95, después de perder su turno de segunda ronda como castigo y mover otros activos en operaciones anteriores. Para esas franquicias, el Draft representa menos una celebración de futuro y más una prueba de administración estratégica.
Otras historias a tomar en cuenta
- Vancouver tendrá la tercera selección, su puesto más alto desde 1999, cuando eligió a Daniel Sedin y Henrik Sedin con los turnos dos y tres. Los hermanos ahora ayudan a dirigir la operación deportiva del club como copresidentes.
- Chicago contará con una selección entre las primeras cinco por cuarto año consecutivo. Tras elegir a Connor Bedard, Artyom Levshunov y Anton Frondell en años recientes, los Blackhawks vuelven a tener una oportunidad importante para fortalecer su futuro.
- Buffalo será anfitrión del evento, pero sólo tiene cuatro turnos, igualando la menor cantidad entre los equipos junto a Carolina, Edmonton, Philadelphia y Vegas. Los Sabres poseen una selección de primera ronda, ubicada en el puesto 27.
- La selección número 63 aparece anulada como parte de una sanción contra Los Vegas Golden Knights por violaciones graves a las reglas de medios durante los Playoffs de la Stanley Cup 2026. Esa situación también retrasa su primera participación hasta el tercer episodio.
- Montreal tendrá la última elección del Draft, la número 224, adquirida desde Carolina por el portero Cayden Primeau. Los Canadiens también poseen ocho turnos en total y una cantera considerada amplia tras varias temporadas de reconstrucción acelerada.
El Draft de la NHL siempre mezcla planificación, sorpresa y riesgo. En 2026, esa combinación parece especialmente atractiva por la presencia de Toronto en la cima, la decisión de San Jose en el segundo puesto, el debate entre McKenna y Stenberg, la necesidad de centros en varias organizaciones y la posibilidad de cambios importantes entre equipos con abundante capital. Buffalo no sólo recibirá a las futuras estrellas de la liga, también será el escenario donde muchas franquicias comenzarán a definir su próximo rumbo.