La temporada 2026-2027 de la NHL, se acerca rápidamente. Prueba de ello, están en que ya el próximo mes de septiembre arrancan los campamentos de entrenamiento, así como la pretemporada oficial. A lo largo del mes de agosto, NHL.com/es, presenta la serie “32 en 32”, para analizar detalladamente los 32 clubes de la liga, desde jugadores hasta las distintas áreas por mejorar.
Hoy: Los Ángeles Kings.
Tras sufrir la frustración de caer eliminados en la Primera Ronda de los Playoffs durante cinco temporadas consecutivas, Los Ángeles Kings ingresan a la campaña 2026-27 enfrentando una transición monumental. El retiro de su máxima figura histórica, Anze Kopitar, marcó el fin de una era, forzando a la gerencia angelina a actuar con agresividad. Con una base defensiva sólida pero una crisis ofensiva que los limitó a 2.68 goles por partido la zafra anterior, el equipo californiano ha reestructurado por completo su ataque y cuerpo técnico para quebrar su techo de cristal en el Oeste.
Cambios e incorporaciones notables
La reconstrucción en la directiva fue tan agresiva como los movimientos en la plantilla. El gerente general Ken Holland identificó la necesidad de sumar estrellas comprobadas y experiencia para estabilizar a su núcleo joven.
La adición más importante ocurrió poco antes del descanso por los Juegos Olímpicos de Milano Cortina 2026, cuando los Kings orquestaron un canje monumental para adquirir al extremo izquierdo Artemi Panarin desde los New York Rangers a cambio del prometedor prospecto Liam Greentree y dos selecciones de draft.
Para solventar la salida de Kopitar y Andrei Kuzmenko, Holland invadió el mercado de la agencia libre. El club reforzó su base de veteranos firmando a Mats Zuccarello, al centro Erik Haula y trajo de regreso a Corey Perry buscando aportar rudeza y liderazgo. Sumaron además al defensor Erik Gustafsson. Detrás del banquillo, Peter Laviolette asumió como entrenador en jefe para implementar su dinámica filosofía ofensiva, acompañado por Phil Housley como asociado.





















