“Jugamos con paciencia, esperamos nuestras oportunidades. Obtienes un par de goles rápidos, te genera esa inercia y continúas desde ahí”, comentó Farabee, quien además sumó una asistencia. “Realmente me gustó cómo jugó nuestro grupo después del receso (de vacaciones). Habría sido fácil jugar libremente y no jugar con nuestro sistema, pero realmente sentí que todos los muchachos estaban jalando de la cuerda”.
Vancouver salió con el cuchillo entre los dientes para comenzar el tercer periodo, tal y como se esperaba, y a los 25 segundos de haberse puesto en marcha el lapso final, lograron recortar el margen a 3-1 gracias al rápido gol de Teddy Blueger.
No obstante, hasta ahí llegó la intentona de reacción del equipo de casa, que se quedó con las ganas de convertirse en el primero en la NHL en rebasar la marca de los 50 puntos.
“No estábamos comprometidos”, dijo el entrenador de Vancouver, Rick Tocchet. “Se lanzaron hacia nosotros y no tuvimos ninguna respuesta. En el segundo creo que retrocedíamos un poco y luego esa implosión de cinco minutos. Se volverá cada vez más difícil. Esta es una lección de aprendizaje. Tenemos que invertir más en el juego”.
En situación de desventaja numérica (shorthanded), Garnet Hathaway selló el marcador al conseguir el 4-1 a los 5:01 del tercer periodo y consumar un triunfo más de los Flyers lejos de casa, uno de los escenarios que más provechosos han sido para el equipo del entrenados John Tortorella.
Sin embargo, durante el juego se presentó una situación adversa para los Flyers que pudo haber alterado el desenlace del encuentro, pues luego de poco más de dos sólidos periodos en la portería, el guardameta Samuel Ersson, salió del encuentro, después de detener 18 de los 19 tiros de Vancouver y permitir solo un gol.
Restando 17:24 en el tercer segmento, Ersson salió del partido por malestar, en particular por deshidratación que le provocó calambres. Carter Hart tuvo que salir al quite y tratar de bajar el telón para su equipo.
“Esa es la belleza de tener dos porteros realmente buenos”, dijo Farabee. “Sabes que cualquiera va a responder, y cuando ambos están en la portería, tenemos total confianza en ambos, así que no creo que nadie haya perdido el ritmo”.
Hart acabó deteniendo los ocho disparos que generaron los Canucks el resto del partido para mantener la ventaja y afianzar el triunfo, una labor que no pasó desapercibida por su entrenador.
“Pienso que Carter estuvo excepcional”, dijo Tortorella. “Todo el tiempo libre que hemos tenido, los días libres... para llegar a ese momento en un juego, probablemente tuvo cinco o seis tiros, pero fueron 10 tiros, fueron grandes oportunidades. Sam estuvo realmente bien y creo que Carter nos limpió en el tercero”.