Auston Matthews #34 of the Toronto Maple Leafs and Connor McDavid #97 of the Edmonton Oilers battle during the third period at the Scotiabank Arena on December 13, 2025 in Toronto, Ontario, Canada. (Photo by Kevin Sousa/NHLI via Getty Images)

El regreso del hockey olímpico con jugadores de la NHL dejó una huella que se puede cuantificar, sin necesidad de adjetivos: casi la mitad del torneo estuvo en manos de las estrellas de la National Hockey League, con 147 jugadores entre 300 participantes (49%) y una producción que dominó el evento de principio a fin.

Los jugadores de la NHL anotaron 138 de 187 goles (74%) y sumaron 389 de 514 puntos (76%) en 30 partidos, además de ocupar por completo el top 23 del torneo en puntos y 23 de los 24 mejores en goles. La frase “mejor contra mejor” se resume en que la élite hizo la diferencia en casi tres cuartas partes del marcador, dejando un mensaje claro para el aficionado casual: Producto de velocidad, ejecución y resolución en minutos de alta presión.

Ese golpe de realidad también se reflejó en el partido que cerró el evento: Canadá superó a Estados Unidos 42-28 en tiros y aun así el oro se decidió a 1:41 del tiempo extra gracias al gol de Jack Hughes. El guion fue de tensión pura y números extremos: Connor Hellebuyck cerró con 41 atajadas en la final y terminó con marca invicta de cinco triunfos sin derrotas, un 1.18 de promedio de goles en contra y .956 de porcentaje de atajadas.

El impacto cultural también se sostiene en hitos históricos que funcionan como puntos de referencia para quien llega nuevo al hockey. Estados Unidos ganó su primer oro olímpico masculino desde 1980 y su primer torneo “Mejor contra Mejor” desde la Copa Mundial de Hockey de 1996, una brecha de décadas que por sí sola convierte el resultado en conversación transversal.

Si hay una lectura para “cambio de mentalidad” en el aficionado casual, está en cómo el torneo premió lo que también define a la NHL moderna: la especialidad y la toma de decisiones. El cierre se decidió en 3 contra 3, el formato de alta exposición en espacio abierto. La narrativa de “esto es diferente” no se vende; se demostró con un final que se resolvió con 1:41 de tiempo extra, con un equipo que sobrevivió a 42 tiros en contra y un portero que registró .956 de atajadas en cinco juegos ganados.

Orgullo mexicano de Matthews y datos históricos

Auston Matthews no solo fue el capitán del oro fue un hito para el hockey con raíces hispanas: se convirtió en el primer jugador de ascendencia mexicana en subir al podio olímpico en hockey sobre hielo y lo hizo con la medalla más pesada. El hito tiene un gran contexto: Scott Gómez participó en Torino 2006 con Estados Unidos, pero aquel equipo no subió al podio; Bill Guerin, de ascendencia nicaragüense, ganó plata en Salt Lake 2002; Matthews colocó por primera vez una raíz mexicana (su madre es nacida en Hermosillo) en el oro del hockey olímpico masculino, 46 años después del último campeonato de Estados Unidos.

El impacto se fortalece cuando se acompaña de producción real: Matthews sumó siete puntos y fue un motor competitivo en el recorrido hacia el oro. En la misma línea, el torneo dejó marcas de alto valor para explicar “por qué importó”: Connor McDavid, capitán de los Edmonton Oilers, terminó siendo seleccionado como el Jugador Más Valioso, al totalizar 13 unidades, incluyendo 11 asistencias para imponer una nueva marca olímpica. También Macklin Celebrini, de los San Jose Sharks y con 19 años, lideró el torneo en goles con cinco (5) y cerró con 10 puntos (5-5—10), la mayor cifra para un adolescente en unos Juegos Olímpicos con participación de la NHL.

Gold medalist Auston Matthews #34 of Team United States celebrates after the Men's Gold Medal match between Canada and the United States on day 16 of the Milano Cortina 2026 Winter Olympic games at Milano Santagiulia Ice Hockey Arena on February 22, 2026 in Milan, Italy. (Photo by Gregory Shamus/Getty Images)

Terminó el descanso olímpico y se retoma la carrera local

La NHL vuelve con el escenario más crudo del calendario: decisiones inmediatas y una ventana corta antes del cierre de la ventana para hacer traspasos en la liga, pautado para el viernes 6 de marzo a las tres de la tarde, hora del este. Hay que recordar que, durante los Juegos Olímpicos, las transacciones quedaron congeladas y se retoman el lunes de 23 de febrero.

En ese contexto, la carrera por el liderato de puntos individuales se siente como una extensión del torneo, con números que hacen inevitable el debate. Connor McDavid lidera la NHL con 96 puntos; Nathan MacKinnon del Colorado Avalanche lo sigue con 93; Nikita Kucherov del Tampa Bay Lightning tiene 91 y Celebrini aparece con 81.

WSH@EDM: McDavid da victoria a Edmonton

McDavid vuelve a una tabla apretada en la División del Pacífico: Edmonton tiene 64 puntos (28-22-8), diferencial de +4 (198 GF, 194 GC). Vegas lidera la llave con 68 (27-16-14), Seattle está tercero con 63 (27-20-9). La fotografía es clara: el líder en unidades totales de la liga regresa a una carrera individual y a una lucha colectiva por los mejores puestos divisionales.

Ampliando el panorama al resto de la Conferencia Oeste, la presión es aún más visible. Colorado manda la División Central con 83 puntos (37-9-9) y un diferencial de +74 (212 GF, 138 GC), mientras el Minnesota Wild tiene 78 y los Dallas Stars acumulan 77. Por otro lado, NHL EDGE, el portal de estadísticas especializadas de la liga, coloca al Avalanche lidera con 9.39 millas patinadas por 60 minutos en promedio, un dato que aterriza la idea de “ritmo” en un número concreto.

Pasando a la Conferencia Este, la tensión no se queda atrás. Tampa Bay lidera la División Atlántica con 78 puntos (37-14-4) y diferencial de +59. Carolina comanda la Metropolitana con 78 unidades (36-15-6) y diferencial de +34. De igual manera, la lucha por los puestos de comodines ubica a los Buffalo Sabres al frente con 70 puntos, superando por la mínima a los Boston Bruins con 69. Pero la zona de persecución incluye a los Columbus Blue Jackets y Washington Capitals con 65.

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Un poco más atrás, se ubican los bicampeones defensores, Florida Panthers, quienes enfrenta un escenario distinto. Los dirigidos por Paul Maurice, registran 61 puntos (29-25-3) y diferencial de -17 (174-191), con marca de 4-6-0 en los últimos 10 partidos. No es un secreto que se trata de zona de urgencia con 61 puntos (29-25-3), diferencial de -17 (174 GF, 191 GA) y marca de 4-6-0 en los últimos 10.

Si la “rabia” de los delanteros Sam Reinhart y Sam Bennett, tras haberse tenido que conformarse con la medalla de plata, se convierte en empuje, la producción tendría que llegar de forma inmediata en cuanto a puntos y diferencial. Lo bueno, es que ambos cuentan con un compañero inspirado en Matthew Tkachuk, quien sí ganó el oro con Estados Unidos, así como el posible regreso del capitán, Aleksander Barkov, quien estuvo patinando durante la pausa olímpica

Reunidos nuevamente

La química posterior al torneo será un factor silencioso pero determinante. Compañeros de equipo que compitieron por banderas distintas; Auston Matthews y William Nylander protagonizaron un duelo épico en Cuartos de Final, ganado por Matthews y los Estados Unidos en tiempo extra. Pero ahora ambos, vuelven a unir fuerzas para ayudar en la posible recuperación de los Toronto Maple Leafs, un escenario similar que se vive en los Detroit Red Wings, con Dylan Larkin, el capitán, luciendo su medalla de oro, ante compañeros como el sueco Lucas Raymond y el alemán Moritz Seider, a quienes venció en la cita olímpica vistiendo el suéter estadounidense.

En defensa, la producción también define tendencias. Evan Bouchard, de los Edmonton Oilers, lidera a los defensores con 63 puntos, seguido por Zach Werenski, otro campeón olímpico con Estados Unidos y figura de los Columbus Blue Jackets, con 62. Lane Hutson, de los Montreal Canadiens, suma 58, mientras Quinn Hughes, de los Vancouver Canucks, y Cale Makar, de los Colorado Avalanche, registran 57 cada uno. 

Los Pittsburgh Penguins retoman actividad con 70 puntos (29-15-12) y diferencial de +23, segundos en la División Metropolitana detrás de los Carolina Hurricanes (78). Sidney Crosby se perdió los últimos encuentros olímpicos por una lesión en la parte baja del cuerpo. Su regreso es determinante para sostener posición en una división donde el margen entre aspirantes es reducido.

La NHL se reanuda tras un torneo que dejó récords, validaciones individuales y un oro histórico para Estados Unidos después de 46 años. Con la tabla comprimida, la fecha límite de cambios cercana y aproximadamente 25 partidos por disputar, la carrera hacia la Stanley Cup entra en su fase más exigente. Ahora, cada período pesa.