Este viernes podría concluir la Final de la Conferencia del Este si es que se imponen los Carolina Hurricanes, quienes con una victoria más amarran su presencia en la Final de la Stanley Cup, instancia a la que regresarían exactamente dos décadas después, de manera que lo único que podría extender la serie es si los Montreal Canadiens ganan como visitantes en el Lenovo Center para llevar la serie de vuelta a la provincia de Quebec el domingo para el Juego 6.
Hurricanes tienen todo en su favor, pero ponen freno a sus emociones
Luego de caer en el primer juego de la Final de la Conferencia del Este y levantando dudas sobre su desempeño en esta etapa de los playoffs en la que han quedado a deber en sus más recientes participaciones, los Carolina Hurricanes han ligado tres triunfos seguidos que los tienen tocando a las puertas de la Final de la Stanley Cup.
Hace 20 años los Hurricanes obtuvieron esa victoria que los llevó a disputar la Final de la Stanley Cup, tras derrotar en 2006 a los Buffalo Sabres, para encaminarse a ganar el santo grial de los trofeos deportivos, al vencer a los Edmonton Oilers para ganar el único título en la historia de la franquicia. Si bien, para llegar a ese punto aún falta mucho, en el vestidor de Carolina prefieren tomarse las cosas con calma de cara al Juego 5 este viernes en el Lenovo Center en Raleigh.
“No hemos logrado nada, aún nos queda mucho trabajo por delante, pero la gente allá se merece un buen equipo y lo ha tenido durante mucho tiempo”, dijo el entrenador en jefe de los Hurricanes Brind'Amour. “Significaría mucho para quienes han apoyado a este grupo durante tantos altibajos. Eso aplica a cualquier afición, pero la nuestra en particular ha estado ahí noche tras noche”.
























