Especialmente en el hemisferio norte con tanta acción de las Grandes Ligas de MLB, el Futbol Americano de la NFL, aquel que muchos eligen por llamar 'Soccer' que realmente es fútbol- de la MLS, lo que promueven los deportes de contacto (Boxeo y el MMA), el fútbol de la UEFA, Sudamérica, el de la FIFA y lo que bien realizan los astros en las duelas de la NBA.
Empero, nadie, absolutamente nadie en este mundo -hispanoparlante- me puede negar que no exista espacio dentro de su año calendario y en ese 'fanático' corazón, para el espectáculo sobre hielo, bautizado por este servidor como 'el vals sobre el Tundra', que nos brinda el hockey sobre hielo de la NHL.
Les diré por qué. Sin rodeos y al grano. Al estilo Romano.
Porque a pesar de no ser un deporte estereotípico para los de habla hispana, la popularidad del hockey sobre hielo dentro de la comunidad Latina dentro -del hemisferio norte y alrededor del Mundo- ha crecido, y continua haciéndolo a pasos agigantados.
LATINOS EN LA NHLTeam Player
L.A. Kings Alec Martínez (Español-inglés-canadiense) Agente libre Álvaro Montoya (Cubanoamericano)Toronto Maple Leafs Auston Matthews (Mexicoamericano)Colorado Avalanche Matt Nieto (Mexicoamericano)Vegas Golden Knights Max Pacioretty (Mexicoamericano)
'UN VALS AGIGANTADO'
Vea y es que, el "vals sobre el tundra", no puede ser ignorado, especialmente por la forma en que se juega, siendo una mezcla de fútbol sobre hielo, con ingredientes del agraciado vals', donde todos se mantienen enlazados de manera constante -como ellos en la pista- mientras realizan distintas figuras y desarrollan su increíble danza sobre el frío tundra al ritmo de velocidad, golpes y altas emociones.
Y olvidemos que sea popular en Argentina, Chile, y alrededor de Centroamérica -en países como Guatemala, Nicaragua, Costa Rica y Honduras- así como en México, sin mencionar Europa, donde es enorme. Enfoquémonos en el impacto que ha hecho dentro de la comunidad hispana en Estados Unidos y Canadá y en las mismas arcas de la NHL, donde hoy ya se 'Habla en Español".
Sí, a pesar de no tener el arraigo o ser imán taquillero, como lo son otros deportes dentro de la comunidad hispanoparlante, sus números han continuado al alza desde tan temprano en la década como el 2013, con algunos de sus equipos, contando con transmisiones radiales para la comunidad.
Transmisiones y mercadeo -positivo-a la vez, que han logrado ayudar a impulsar un deporte que es seguido en todas las puntas del país y en el medio oeste, donde recala la cantidad mayor de hispanoparlantes de la Unión Norteamericana.