Uno que, extraña e irónicamente, no pudo haber llegado en mejor momento.
Y es que el cálculo de peninsulares no pudo ser más cabal, acorde o certero.
El Tampa Bay Lightning, en días recientes, se ha reestablecido como uno de los poderes y equipos a vencer dentro del Este de la NHL.
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Esto, gracias a un resurgimiento repentino de altos kilovatios, que les ha permitido sumar siete victorias de forma consecutiva, empatando así la racha más larga registrada en la actual temporada -en activo-en toda a liga por los Vancouver Canucks.
"¿Sabes lo que está pasando? Estamos siendo recompensados por la forma en que jugamos el mes anterior. Hemos estado jugando muy bien. El mes pasado por ejemplo, había partidos en los cuales lo dábamos todo, nos retirábamos del hielo o con un punto o nada.
Además, solíamos cometer demasiados errores que culminaban al fondo de nuestra red. Sabíamos que si seguíamos jugando de esa manera, eventualmente seríamos recompensados, y ahora lo somos", dijo tras el partido que ganaron a los Carolina Hurricanes, el entrenador en jefe del Lightning, Jon Cooper.
ENTREGA TOTAL
Y es que el equipo de Cooper se ha entregado en su totalidad.
Le ha dado al entrenador, todas las armas con que ganar y una nueva razón para vivir. Por lo menos dentro de la NHL.
Durante sus primeros 34 partidos jugados en la actual temporada, lograron forjar récord de 17-13-4, promediando un total de 3.44 goles a favor por partido, y con 3.23 de promedio en contra, para un más siete en el diferencial de gol. Algo que siempre recalcamos, ayuda y mucho, en el posicionamiento general al final de la temporada regular.