La gerencia sabía que tenía que hacer algo; había mucho en juego.
“En algún momento del camino, perdimos el espíritu y la energía como equipo”, dijo el gerente general de Vegas, Kelly McCrimmon, el 30 de marzo. “Esperamos lo más que pudimos para tomar esta decisión. Vimos señales positivas por momentos en nuestro juego, pero al final sentimos que necesitábamos a otra persona para liderar al equipo”.
Esa persona fue el experimentado y temperamental timonel John Tortorella, ganador de la Stanley Cup en 2004 con el Tampa Bay Lightning y el primer entrenador estadounidense en logara las 500 victorias en la NHL.
Él tuvo la tarea de darle un impulso anímico al equipo cambiando su mentalidad. Y hasta el momento lo ha logrado.
“Quería que recuperáramos nuestra confianza, y logró desbloquearnos a algunos”, señaló el defensa Brayden McNabb. “Creo que se puede decir que los jugadores empezaron a jugar un poco más libres. Tomó algo de tiempo, pero ha hecho un gran trabajo liberando a algunos jugadores y sacando lo mejor de ellos”.
Vegas terminó escalando desde el tercer lugar hasta ganar el título del Pacífico con una marca de 39-26-27. Y en los Playoffs, el conjunto ha estado formidable. Tras eliminar al Utah Mammoth y a los Anaheim Ducks en seis juegos en las dos primeras rondas, Vegas dio un golpe de autoridad al barrer en cuatro juegos al mejor equipo de la temporada regular, el Colorado Avalanche.
Tortorella ahora tiene a los Golden Knights en su tercera Final de la Stanley Cup dentro de sus nueve años de existencia. El Juego 1 es el martes en el Lenovo Center.
“La verdad es que no hicimos muchos cambios grandes dentro del equipo. Te unes como equipo más al pasar experiencias juntos, y sí, eso fue lo que pasó”, indicó Tortorella el lunes en el día de medios previo a la Final. “Es un buen grupo. Es un grupo que sabe manejarse solo. Así que todo ha ido muy bien”.
El timonel contó que su enfoque principal al unirse al grupo fue trabajar en el aspecto mental de los jugadores.
“La manera en que este cuerpo técnico trabaja aquí tiene más que ver con la mentalidad. La parte táctica y los sistemas del juego son importantes; necesitas tener bien dominadas esas bases. Este equipo sabe jugar”, explicó. “Hicimos pequeños ajustes aquí y allá, pero para mí todo se trataba de la mentalidad. Y cuando tienes un grupo de liderazgo como el que tenemos en el vestidor, además de la experiencia de jugadores que ya han pasado por esto, simplemente creo que funcionó”.