Oilers Stars Wild PP Split 7-17

La ventaja numérica dejó de ser un simple extra en la NHL. Esta temporada quedó claro que las unidades especiales marcaron la diferencia entre los verdaderos aspirantes a la Copa y el resto de la liga. De los 32 equipos, solo cinco terminaron con al menos 24.7% de efectividad, un umbral que separó a los contendientes reales del resto del pelotón.

A continuación, un repaso a esas cinco unidades de Power Play, los sistemas que los sostuvieron y los nombres que los hicieron funcionar.

1. Edmonton Oilers

Nadie se acercó a lo que hicieron los Oilers. Terminaron con 30.6% de efectividad, la mejor marca de la liga por un margen amplio, con 68 goles en 222 oportunidades. El esquema de paraguas 1-3-1 tuvo en Connor McDavid al motor de todo, con 54 puntos como facilitador desde el punto alto, distribuyendo el disco con una visión que sigue sin parangón en la liga. Leon Draisaitl aprovechó los espacios desde el círculo derecho para anotar 16 goles con un letal 18.8% de efectividad de tiro, uno de los más altos entre jugadores con al menos 80 disparos en la ventaja numérica.

NSH@EDM: Draisaitl es asistido por McDavid y anota en el power play

Evan Bouchard fue el complemento perfecto desde la zona azul, con 33 puntos y un disparo que obligaba a los rivales a cerrar espacios, abriendo así carriles para que Zach Hyman (10 goles) y Ryan Nugent-Hopkins (11) trabajaran de cerca frente al portero rival. La combinación de tiro de punto, distribución de McDavid y la capacidad de finalización de Draisaitl convirtió a Edmonton en la unidad más completa del año, tanto en volumen como en eficiencia.

2. Dallas Stars

Si Edmonton fue precisión, Dallas fue volumen. Los Stars cerraron segundos en porcentaje (28.6%) pero lideraron la liga en goles totales con el hombre de más, con 71 en 248 oportunidades, una diferencia que habla de la cantidad de tiempo que pasaron con ventaja numérica a lo largo de la temporada. Bajo la mano libre de Glen Gulutzan, que dio a sus jugadores margen para improvisar en vez de atarlos a posiciones fijas, Wyatt Johnston se convirtió en la gran sorpresa, con 27 goles en Power Play y un sobresaliente 21.8% de efectividad de tiro, la cifra más alta entre los cinco equipos de esta lista.

DAL@MIN, J6: Johnston empata la pizarra

Jason Robertson sumó 41 puntos especiales operando en el círculo izquierdo, mientras Miro Heiskanen aportó 26 asistencias controlando el ritmo desde la línea azul. Mikko Rantanen terminó de completar el rompecabezas desde la banda derecha: el finlandés sumó 34 puntos en ventaja numérica, dándole al equipo una segunda opción de tiro que obligó a los rivales a repartir su atención.

3. Minnesota Wild

Minnesota superó todas las expectativas con 25.2% de efectividad y 65 goles en 258 oportunidades, gracias a un sistema de rotación constante que buscaba confundir las marcas rivales más que depender de un solo tirador. Kirill Kaprizov fue la pieza central con 19 tantos y 32 puntos, cruzando trayectorias sin parar con Matthew Boldy (30 puntos) para abrir espacio a Joel Eriksson Ek frente al arco, donde se especializó en desvíos y rebotes.

STL@MIN: Kaprizov le da al Wild la ventaja en el segundo con gol en PP

El gran cambio de la temporada llegó a mitad de campaña con la incorporación de Quinn Hughes. En apenas 48 partidos con el Wild, el defensor aportó números de élite desde la zona azul, dándole a la unidad una salida de disco y una visión de pase que antes no tenía. Su llegada coincidió con una mejora notable en la producción del segundo grupo de Power Play, que hasta entonces dependía casi exclusivamente de Kaprizov para generar peligro.

4. Carolina Hurricanes

El Power Play de Carolina reflejó fielmente la filosofía física de Rod Brind'Amour: 24.9% de efectividad y 60 goles en 241 oportunidades, construidos a punta de rebotes, tiros desde todos los ángulos y batallas ganadas en el slot más que de jugadas elaboradas. Andrei Svechnikov aportó 12 goles apoyándose en su tamaño para plantarse frente al portero rival, mientras Sebastian Aho manejó los tiempos de la unidad con 27 puntos, alternando entre distribuidor y finalizador según lo que la defensa rival concediera.

CAR@PHI, J3:  Svechnikov consigue el gol

La llegada de Nikolaj Ehlers sumó una velocidad de transición que Carolina no tenía, con 10 goles y 19 asistencias que reflejan su capacidad de recibir en movimiento y generar tiros de un solo toque. Shayne Gostisbehere garantizó el flujo de pases desde la zona azul con 18 puntos especiales, dándole a la unidad una opción de tiro constante desde el punto que mantenía a los rivales en alerta.

5. New York Rangers

Los Rangers cierran la lista con 24.7% de efectividad y 53 goles, pero su caso es distinto al resto: la ventaja numérica fue casi lo único que funcionó a lo largo del año, porque el equipo no logró sostener ese nivel en situaciones parejas, donde las deficiencias defensivas se hicieron evidentes partido tras partido. Mika Zibanejad conectó tiros directos desde el círculo para sumar 16 goles, mientras Adam Fox (24 puntos) y Artemi Panarin (17) manejaron los pases laterales que abrían el disparo de Zibanejad.

NYR@TBL: Zibanejad y Lafrenière amplían la ventaja

Vincent Trocheck trabajó como el motor físico de la unidad, aportando 16 puntos y ganando espacio frente a la red a fuerza de posicionamiento. La ironía de la temporada de Nueva York fue que, mientras su Power Play se mantuvo entre los cinco mejores de la liga, el equipo no logró trasladar esa eficiencia especial al juego parejo, un contraste que dejó a la vista cuánto dependió el equipo de su ventaja numérica para mantenerse competitivo.

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