La ventaja numérica dejó de ser un simple extra en la NHL. Esta temporada quedó claro que las unidades especiales marcaron la diferencia entre los verdaderos aspirantes a la Copa y el resto de la liga. De los 32 equipos, solo cinco terminaron con al menos 24.7% de efectividad, un umbral que separó a los contendientes reales del resto del pelotón.
A continuación, un repaso a esas cinco unidades de Power Play, los sistemas que los sostuvieron y los nombres que los hicieron funcionar.
1. Edmonton Oilers
Nadie se acercó a lo que hicieron los Oilers. Terminaron con 30.6% de efectividad, la mejor marca de la liga por un margen amplio, con 68 goles en 222 oportunidades. El esquema de paraguas 1-3-1 tuvo en Connor McDavid al motor de todo, con 54 puntos como facilitador desde el punto alto, distribuyendo el disco con una visión que sigue sin parangón en la liga. Leon Draisaitl aprovechó los espacios desde el círculo derecho para anotar 16 goles con un letal 18.8% de efectividad de tiro, uno de los más altos entre jugadores con al menos 80 disparos en la ventaja numérica.






















