Buffalo Sabres v Toronto Maple Leafs

Pocas acciones duran menos de un segundo dentro de un partido de hockey, pero muy pocas tienen tanta influencia sobre el desarrollo del juego como un saque inicial, conocido en inglés como Faceoff. Ganar el disco apenas toca el hielo puede significar iniciar un ataque peligroso, sostener una ventaja durante los minutos finales, escapar de la presión rival o neutralizar un Power Play antes de que llegue a establecerse.

La temporada 2025-26, sirvió para realzar la importancia de los mejores jugadores de la liga en el círculo de inicio. De esa manera, se tomó en consideración el porcentaje de efectividad durante la campaña, el volumen de enfrentamientos, la dificultad de las situaciones asumidas, responsabilidad dentro de cada sistema y la capacidad para cambiar esas victorias en posesión, oportunidades ofensivas o estabilidad defensiva.

1. Claude Giroux, Ottawa Senators

Claude Giroux encabezó la NHL al registrar un extraordinario 63.1 por ciento de efectividad sobre 799 saques durante la temporada regular. El veterano de Ottawa volvió a demostrar que la experiencia continúa siendo una de sus mayores fortalezas, convirtiéndose en el jugador más eficiente de la liga en una especialidad donde cada detalle marca diferencias mínimas.

Su valor apareció especialmente en los momentos de mayor presión. Giroux ganó el 69.7 por ciento de los enfrentamientos en inferioridad numérica y dominó el 68.3 por ciento de los 360 saques realizados dentro de su propia zona. Esa capacidad permitió a los Senators recuperar rápidamente la posesión mientras el canadiense también aportó 49 puntos, gracias a 14 goles y 35 asistencias.

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2. J.T. Miller, New York Rangers

J.T. Miller volvió a confirmar que puede asumir una enorme carga de trabajo sin perder eficiencia. El centro de los Rangers ganó el 61.5 por ciento de sus 890 saques mientras promediaba 20:08 minutos por encuentro, una utilización reservada únicamente para los jugadores más confiables de la NHL.

Su dominio también apareció en situaciones especiales. Miller conquistó el 65 por ciento de los saques durante el Power Play y respondió con un sólido 64.4 en la zona neutral, ayudando a New York a mantener el control de las transiciones. Esa combinación de fortaleza física y visión táctica estuvo acompañada por 53 puntos, producto de 17 goles y 36 asistencias.

3. Mark Kastelic, Boston Bruins

Mark Kastelic protagonizó una de las mayores sorpresas de la temporada al ubicarse tercero entre todos los jugadores calificados con un porcentaje de 60.8. Aunque su función estuvo lejos del protagonismo ofensivo, el delantero de Boston convirtió cada turno en una oportunidad para iniciar la posesión desde la cuarta línea.

El canadiense asumió 332 saques en zona defensiva y mantuvo exactamente el mismo porcentaje de éxito, además de imponerse en el 56.6 por ciento de sus 152 enfrentamientos mientras los Bruins jugaban con un hombre menos. Sus 22 puntos apenas cuentan una parte de una historia construida principalmente alrededor del sacrificio, la disciplina y la confiabilidad.

4. Auston Matthews, Toronto Maple Leafs

Auston Matthews volvió a demostrar que las grandes superestrellas también pueden dominar los pequeños detalles del juego. El capitán de Toronto registró un notable 59.7 por ciento de efectividad sobre 972 saques, consolidándose como uno de los delanteros más completos de toda la liga.

El estadounidense ganó el 61.7 por ciento de sus enfrentamientos en territorio ofensivo, generando inmediatamente oportunidades para los Maple Leafs. También respondió con un 60.8 en la zona neutral, mientras sumaba 53 puntos en apenas 60 partidos, evidencia de que controlar el disco desde el inicio continúa siendo una de las principales armas dentro de su arsenal ofensivo.

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5. Jean-Gabriel Pageau, New York Islanders

Jean-Gabriel Pageau volvió a convertirse en el especialista defensivo por excelencia de los Islanders. El centro finalizó la campaña con un sólido 59.1 por ciento de efectividad, cifra construida principalmente frente a los rivales más peligrosos y en las situaciones de mayor responsabilidad.

Ningún escenario parecía demasiado complicado para el canadiense. Pageau tomó 503 saques en zona defensiva y ganó el 58.6 por ciento de ellos, además de imponerse en el 58.8 sobre 221 enfrentamientos durante inferioridad numérica. Sus 35 puntos pasaron a un segundo plano frente al enorme valor que aportó limitando oportunidades rivales y protegiendo ventajas para New York.

6. Dylan Strome, Washington Capitals

Dylan Strome transformó cada saque ganado en una oportunidad para atacar. El centro de Washington terminó la temporada con un 58.2 por ciento de efectividad luego de participar en 1.334 enfrentamientos, consolidándose como una de las principales armas del equipo tanto en igualdad numérica como en situaciones especiales. Su crecimiento en esta faceta elevó aún más su importancia dentro de la alineación.

La mayor parte de ese dominio apareció cerca de la portería rival. Strome ganó el 58.8 por ciento de sus 745 saques en zona ofensiva y alcanzó un sobresaliente 65.5 durante el Power Play, ofreciendo a los Capitals posesiones inmediatas para aprovechar el talento de sus principales anotadores. Esa combinación de control territorial y visión ofensiva también se reflejó en sus 58 puntos, repartidos entre 19 goles y 39 asistencias.

7. Tomas Hertl, Vegas Golden Knights

Tomas Hertl volvió a ser uno de los jugadores más confiables de los Vegas Golden Knights en el círculo de saque. El checo ganó el 57.8 por ciento de sus 1.245 enfrentamientos, una cifra que refleja tanto eficiencia como una enorme carga de trabajo frente a algunos de los mejores centros de la NHL.

Su fortaleza física permitió establecer rápidamente el ciclo ofensivo característico de Vegas. Hertl respondió con un 57.3 por ciento durante situaciones de cinco contra cinco y elevó ese registro hasta 59.2 en los 659 saques realizados dentro del territorio rival. A ello añadió 58 puntos, producto de 24 goles y 34 asistencias, demostrando que recuperar la posesión frecuentemente terminaba convirtiéndose en producción ofensiva.

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8. John Tavares, Toronto Maple Leafs

John Tavares volvió a demostrar por qué sigue siendo uno de los grandes especialistas de la liga. El veterano disputó 1.392 saques, el segundo total más alto entre los jugadores de este ranking, manteniendo un sólido porcentaje de éxito de 57.5 mientras continuaba desempeñando un papel fundamental para los Maple Leafs.

Su mayor fortaleza apareció en las transiciones. Tavares dominó el 63.1 por ciento de los enfrentamientos en la zona neutral, permitiendo a Toronto recuperar rápidamente el control del disco antes de lanzar sus ataques. Esa capacidad para iniciar secuencias favorables también acompañó una sobresaliente producción ofensiva de 71 puntos, gracias a 31 goles y 40 asistencias.

9. Nico Hischier, New Jersey Devils

Nico Hischier fue, sencillamente, el jugador más exigido de toda la NHL en esta especialidad. El capitán de los Devils participó en 1.808 saques durante la temporada regular y se convirtió en el único jugador de la liga que superó las mil victorias, finalizando con 1.008 enfrentamientos ganados y un porcentaje de 55.8.

Ese extraordinario volumen convirtió cada una de sus actuaciones en una fuente permanente de posesión para New Jersey. Más allá de sus 66 puntos, producto de 28 goles y 38 asistencias, Hischier permitió que los Devils iniciaran miles de secuencias con el disco bajo control, una ventaja que fortaleció tanto la transición como el ritmo ofensivo del equipo a lo largo de la campaña.

10. Jordan Staal, Carolina Hurricanes

Jordan Staal cerró otra temporada confirmando que continúa siendo uno de los centros defensivos más completos del hockey. El capitán de Carolina tomó 1.512 saques y ganó 839 de ellos, alcanzando una efectividad de 55.5 por ciento mientras enfrentaba de manera habitual a las principales figuras ofensivas del rival.

Su aporte fue mucho más allá de las estadísticas individuales. Cada victoria en el círculo permitía a los Hurricanes despejar rápidamente su zona, desgastar a las mejores líneas contrarias y mantener el estilo de presión constante que caracteriza a la organización. Esa labor silenciosa volvió a convertirse en uno de los pilares de Carolina durante el camino hacia la conquista de la Stanley Cup, una postemporada que además culminó con Staal recibiendo el Trofeo Conn Smythe como Jugador Más Valioso.

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