Carolina está de regreso en una Final por primera vez desde que ganó la Stanley Cup en 2006, cuando venció a Edmonton en una serie de siete partidos. Además, esta fue la cuarta final de conferencia para Carolina en las ocho temporadas de Rod Brind'Amour como entrenador.
“Es difícil procesarlo en este momento”, expresó Brind’Amour, quien fue el capitán del equipo campeón de 2006. “Es una sensación extraña porque, de cierta forma, es donde todos pensábamos que debíamos estar como grupo. Desde que este equipo se formó, creíamos que aquí era donde íbamos a llegar.
“Ha sido un camino largo, sin duda. Estoy muy orgulloso del grupo, lo sigo diciendo. Qué bueno que todo el esfuerzo rindió frutos. Obviamente todavía nos queda un gran obstáculo por superar, pero también trato de disfrutar este momento”.
Brind'Amour se convirtió en apenas la séptima persona en la historia de la NHL en llevar a una franquicia a la Final de la Stanley Cup tanto como capitán y entrenador en jefe con el mismo equipo. Se unió a Sid Abel (Detroit), Toe Blake (Montreal), Dit Clapper (Boston), Hap Day (Toronto), Milt Schmidt (Boston) y Cooney Weiland (Boston).
“Estamos aquí para ganar la Stanley Cup”, exclamó el delantero centro Sebastian Aho. “Pero, al mismo tiempo, es lo más lejos que hemos llegado como grupo. Siento que eran más ustedes hablando de, ‘Oh, son las Finales de la Conferencia Este y no pueden pasar de ahí’. Pero dentro del vestidor siempre hubo mucha confianza en lo que podíamos hacer”.
“Y claro, se siente muy bien estar ahora peleando por la copa”.
Los Hurricanes han clasificado a los Playoffs en cada temporada desde que Brind'Amour tomó las riendas del equipo. Pero el viaje a la Final había sido elusivo hasta ahora.
“Como entrenador, ver a estos muchachos todos los días… no hay nadie más afortunado que yo de tener un grupo así, por la manera en que encaran su trabajo día tras día, y no solo ahora; ya son ocho años”, dijo Rod Brind'Amour. “Y ha sido todavía más tiempo, porque antes fui asistente aquí durante muchos años con estos jugadores y los he visto crecer, convertirse en grandes jugadores, pero sobre todo en personas increíbles. Así que estoy muy feliz por ellos”.
A base de su estilo presionante, físico y agresivo al ataque, los Hurricanes sentenciaron el Juego 5 contra Montreal bastante temprano. Para el minuto 16:52 del primer período ya estaban arriba 3-0 en el marcador. Fue su cuarto triunfo al hilo después de perder 6-2 en el Juego 1.