En esta serie NHL.com/es estará repasando la historia de cada uno de los 32 equipos de la NHL. Esto es lo que todo aficionado debe saber acerca de su club. El equipo en turno son los Chicago Blackhawks.
Los Chicago Blackhawks son un equipo con un significado histórico importante dentro de la NHL. Su existencia ayudó a formar la liga durante los días del “Original Six” (las seis franquicias originales) y es una organización que ejemplifica la tradición del hockey.
El club tiene cerca de 100 años desde su fundación. Los Blackhawks fueron aprobados oficialmente como equipo de la NHL el 25 de septiembre de 1926, después de que la liga eligiera a Chicago para tener un equipo en mayo de ese mismo año. Entró junto a los Detroit Red Wings y los New York Rangers.
Inicialmente, la franquicia fue otorgada a un grupo de inversionistas encabezado por Bill “Tack” Hardwick, exestrella de la Universidad de Harvard, pero poco después vendió la participación mayoritaria al mayor Frederic McLaughlin, dueño de una compañía de café y veterano de la Primera Guerra Mundial.
El equipo fue originalmente conocido como los Black Hawks. Jugaron su primer partido el 17 de noviembre de 1926 contra los Toronto St. Patricks (Toronto Maple Leafs) en el Chicago Coliseum. En ese debut, los Blackhawks lograron su primera victoria al ganar 4–1.
El conjunto de la Ciudad de los Vientos conoció el éxito relativamente temprano en su existencia. Con figuras como Johnny Gottselig, Cy Wentworth y Charlie Gardiner, los Blackhawks disputaron su primera Final de la Stanley Cup en su quinta temporada, 1930-1931, pero cayeron en dos juegos ante los Canadiens.
Sin embargo, tres años más tarde, Chicago levantaría su primera copa. De la mano del entrenador en jefe Tommy Gorman y con Gardiner como figura, los Blackhawks vencieron en cuatro juegos a los Red Wings. Gardiner solo le permitió a Detroit dos goles en las tres victorias, incluyendo una blanqueada en el último partido que se fue a tiempo extra doble.
En 1937-1938, conquistaron su segundo título a pesar de haber tenido una temporada regular pésima. Apenas lograron clasificarse a los Playoffs con un récord de 14–25–9, que aún se mantiene como la peor marca de temporada regular de cualquier campeón de la Stanley Cup. En la postemporada, sorprendieron a los New York Americans y a los Canadiens. En la Final, barrieron a los Maple Leafs en cuatro juegos.
Chicago llegó a disputar su cuarta Final en 1943-1944, pero el club fue barrido en cuatro juegos por Montreal. Tendrían que pasar varias temporadas sin avanzar a los Playoffs para que los Blackhawks volvieran a ser relevantes. A finales de los 50, tras haber tenido mucho éxito con Detroit, Tommy Ivan asumió los cargos de entrenador y gerente general del equipo, y construyó una escuadra potente. Contrató a futuros miembros del Salón de la Fama del Hockey como Glenn Hall y Ted Lindsay, y añadió jóvenes sobresalientes como Stan Mikita, Bobby Hull y Pierre Pilote.
En 1960-1961, los Blackhawks finalmente volvieron a pelear por una copa y la ganaron dando la campanada. Primero, en las semifinales de los Playoffs, eliminaron a Montreal en seis juegos, un equipo que los había despachado en la misma instancia en las dos temporadas previas. Luego, en la Final, sorprendieron a los Red Wings al vencerlos también en seis juegos, para alzar su tercera Stanley Cup. Mikita, Hull y Pilote guiarían a Chicago hacia dos Finales más en la década (1962 y 1965).





















