Nada como ver a un jugador de hockey separar sus sentimientos y su estilo de juego. La muestra más reciente, lo ocurrido el martes con el regreso de Brad Marchand al TD Garden de Boston.
En su primer partido allí desde que fue cambiado en la fecha límite de traspasos de la campaña pasada a los Florida Panthers, el ex capitán de los Bruins regresó a Boston para medirse a su antiguo equipo en un juego muy sentimental tanto para el jugador como para los fans.
Un sentimental Marchand en la banca, absorbió y disfrutó el cariño de los seguidores bostonianos, mientras observaba un video homenaje realizado por la franquicia en donde pasó sus primeras 16 temporadas de carrera. Pero luego, al salir a la pista, el jugador retomó la garra competitiva y ayudó a Florida a cortar una seguidilla de cuatro derrotas, para salir de Boston con el triunfo 4-3.
La noche comenzó con la emoción esperada. Durante el primer receso comercial, la arena proyectó un tributo que destacó sus 1,090 juegos con los Bruins y su rol en el campeonato de la Stanley Cup del 2011. Marchand, visiblemente conmovido en la banca, recibió una larga ovación de pie.
"Sabía que me iba a pegar de la forma en que lo hizo", admitió Marchand. "Estoy muy agradecido por el momento y muy agradecido por lo que hicieron los Bruins, y por el amor y apoyo que los fans me han mostrado, no solo esta noche, sino durante toda mi carrera aquí... Son un grupo increíble".




















