La de 2022-23 fue una temporada muy complicada y de contrastes para los Washington Capitals, no solo porque el equipo cortó una cadena de ocho campañas consecutivas clasificando a los playoffs (y con 13 presencias en los últimos 14 años), aunque también Alex Ovechkin rebasó a Gordie Howe en el segundo lugar de la lista de goleadores históricos de la NHL.
Las lesiones de jugadores clave, como John Carlson, Tom Wilson, Nicklas Backstrom y T.J. Oshie, entre otros, minaron la productividad y afectaron la consistencia de los Capitals la temporada pasada, generando una sensación de impotencia, por saber que el potencial estaba ahí, pero los intangibles pesaron demasiado y estropearon los planes del equipo.
No clasificar a la postemporada tuvo distintas repercusiones, como la salida del entrenador en jefe Peter Laviolette, por lo que un nuevo mandamás era necesario en el equipo, por eso se dio la llegada de Spencer Carbery, quien fungió como entrenador asistente en el staff de Sheldon Keefe desde 2021 con los Toronto Maple Leafs, listo para su primer gran desafío como head coach.
Es innegable que la cara de la franquicia en el hielo, el capitán Ovechkin, es una voz de peso en todos los sentidos y por eso debe resultar motivante que el veterano delantero sienta esperanza sobre el nuevo comienzo con Carbery, una nueva energía.






















