Para Kaprizov se trata de una baja increíble en su producción individual, teniendo en cuenta que en los playoffs del año anotó siete goles en seis partidos ante los St. Louis Blues, en adición a una asistencia para totalizar ocho puntos, a pesar de que su club también fue eliminado en esa misma etapa.
Equipos especiales
Pese a sólo poder marcar un gol, Kaprizov fue uno de apenas cuatro jugadores del Wild que pudo anotar en situaciones de Power Play, uniéndose a Frederic Gaudreau, Marcus Johansson y a Marcus Foligno. Con esta producción, Minnesota terminó con un 18.2 % de efectividad al momento de contar con ventaja numérica sobre la pista, siendo el cuarto más bajo en la postemporada.
Como contraparte, el equipo tampoco hizo un buen trabajo eliminando penalidades y es que su balance 62.5% en desventaja numérica dejó al club en el puesto 13 de los 16 conjuntos participantes en los playoffs. Minnesota le permitió nueve goles en Power Play a Dallas, cuatro de ellos al delantero Tyler Seguin.
Carencia defensiva
En una serie en la que el portero Filip Gustavsson comenzó con 51 salvamentos para llevarse el juego inaugural, los esfuerzos de la línea azul disminuyeron a medida que pasaron los encuentros, con la excepción del tercer choque en el que Minnesota limitó a Dallas a sólo un tanto.
No obstante, la defensa del Wild permitió al menos cuatro goles en la mitad de la serie, incluyendo los siete concedidos por Marc-Andre Fleury en el segundo cotejo. De esa manera el balance negativo del equipo fue de 21 tantos en contra, para un promedio de 3.5 por encuentro.
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Pero a pesar de este duro golpe, existen motivos de esperanza para el club.
Juventud.
En su segunda temporada en la liga, Matt Boldy terminó siendo el tercer jugador más productivo del equipo gracias a 63 puntos que llegaron a través de 31 goles, la segunda mayor cantidad en el club, así como 32 asistencias. El delantero apenas tiene 21 años y sigue sumando experiencia de playoffs para poder alcanzar el siguiente nivel.
Si bien es cierto que Minnesota ya no está en carrera, la realidad es que las dos únicas victorias que el equipo consiguió en la serie ante Dallas, llegaron con Filip Gustavsson en la portería y eso le da optimismo al club para el futuro, teniendo en cuenta que el guardameta tiene 24 años y viene de sumar 22 triunfos en la ronda regular, así como un porcentaje de salvamento de .921 en los playoffs, que pueden servir como punto de partida hacia lo que viene.