Independientemente de no haber alcanzado la meta, Dallas brilló con un récord de temporada regular de 47-21-14 y 108 puntos. Además, los Stars ocuparon el séptimo lugar en la liga con un promedio de 3,43 goles por partido y vieron una enorme producción de puntos de Jason Robertson, quien explotó con 109 puntos, siendo un nuevo récord de franquicia.
Con tantos jugadores de impacto en su mejor momento en esta plantilla, es difícil no imaginar que este club tendrá un éxito similar en los próximos años y es que, Dallas posee un núcleo envidiable compuesto por Robertson, junto a Roope Hintz, Miro Heiskanen y Jake Oettinger, apoyados por la brigada de veteranos liderada por el capitán Jamie Benn y Joe Pavelski y una nueva ola de talentos que incluye a Wyatt Johnston.
A sabiendas del potencial del club, el Gerente General Jim Nill agregó al delantero Matt Duchene en la agencia libre esta temporada baja para ampliar las opciones de gol. ¿Será la última pieza del rompecabezas que le permitirá al club alzar la Stanley Cup? En Duchene, el conjunto incorpora a un delantero que acumula 316 goles y 428 asistencias, que ubican al jugador a sólo 56 puntos para llegar a las 800 unidades.
No obstante, la clave será el rendimiento de Robertson.
El oriundo de Arcadia, California comandó al equipo con 109 puntos anotados, producto a 46 goles y 63 asistencias (todas marcas personales). Además de terminar en el sexto lugar en unidades en la NHL, la campaña de Robertson representa la segunda mejor, como anotador, en la historia de la franquicia.
Todo eso le hizo merecedor de recibir votos para varios de los Trofeos más importantes del deporte, incluyendo un cuarto lugar en la votación por el Hart Memorial, otorgado al Jugador Más Valioso de la campaña. Además, formó parte del primer Equipo Todo Estrella, ubicándose como uno de los mejores jugadores del momento.
Adicionalmente, el delantero fue creciendo hasta ponerse a la altura del momento, al continuar ese gran ritmo en la postemporada, anotando 18 puntos (7-11) en los 19 juegos que disputó en dicha instancia, aportando al mismo tiempo una sólida presencia defensiva, tras bloquear siete disparos, propinar 26 golpes y robar 10 discos.