En automático, debido a la ausencia de Draisaitl, se sabía que el entrenador en jefe Kris Knoblauch le iba a dar una buena sacudida al acomodo del personal con líneas con las que no salta el equipo al hielo de manera frecuente, pero eso también significaba mayores oportunidades para el resto.
Y tanto Jack Roslovic como Kasperi Kapanen respondieron al llamado, pues cada uno de ellos, delanteros de líneas complementarias, se despacharon con dos goles cada uno, cargando con una buena parte del peso de la ofensiva de los Oilers el sábado y ayudando así a paliar la ausencia de una pieza fundamental para el equipo como lo es Draisaitl.
“Lo vieron el año pasado, cuando nos vimos afectados por una ola de lesiones, algunos jugadores dieron un paso al frente y de una manera muy importante, así que obviamente buscamos lo mismo este año”, dijo McDavid previo al juego. “Muchas oportunidades para que los jugadores den un paso al frente y tengan un impacto”.
Y no se equivocó el capitán de Edmonton.
Roslovic abrió el marcador a los 3:11 del segundo periodo y anotó su segundo gol del partido a los 14:31 para poner la pizarra 4-0 en favor de los visitantes. Kapanen encendió la lámpara por primera vez a los 11:42 para poner el 3-0 y su segundo tanto cayó a los 15:08 para poner el marcador 5-0.
A los 6:49 Zach Hyman consiguió su gol 17 de la campaña, en situación de power play, mientras que a los 16:34 Vasily Podkolzin cerró las cifras definitivas con el contundente y lapidario 6-0 en favor de los Oilers.
“Me gusta la situación actual de nuestro equipo, todos están dando un paso al frente”, comentó Kapanen. “Extrañamos a Leon y le deseamos lo mejor, y a él y a su familia, que obviamente están pasando por un momento difícil, así que obviamente también estamos jugando para él. Fue una gran victoria la de hoy”.
A pesar de tener una década jugando al lado de McDavid, Draisaitl ha acabado liderando a los Oilers en diferentes rubros las temporadas anteriores, ya sea en goles, asistencias o puntos o incluso en varias categorías, para poner en perspectiva el aporte del delantero alemán en Edmonton pese a jugar al lado de una máquina de generar puntos como el ‘97’.
“Hay que ir a la portería y mandar todo para allá”, comentó Roslovic, quien sumaba siete partidos consecutivos sin sumar un solo punto. “Lo que hemos tratado de hacer es simplificar nuestro juego”.
Un total de 12 jugadores en la alineación de los Oilers sumaron al menos un punto.
Tristan Jarry se apuntó la blanqueada 23 de su carrera en la NHL y la primera con el uniforme de los Oilers desde que fue canjeado por Stuart Skinner con los Pittsburgh Penguins el pasado 12 de diciembre. Jarry detuvo los 31 disparos que encaró.
“Jarry hizo algunas salvadas importantes para nosotros, y luego se veía un equipo desanimado (los Canucks) después del segundo gol”, dijo el entrenador de Edmonton, Kris Knoblauch. “Es difícil cuando las cosas van así y terminas perdiendo, es difícil salir de ahí. He estado en esa situación, y creo que nuestros muchachos simplemente siguieron jugando bien”.
A propósito de Vancouver, el equipo sumó su décima derrota consecutiva (0-8-2) para caer a una marca de 16-27-5. La última vez que los Canucks hilaron 10 derrotas en fila ocurrió en la temporada de 1997-98.