Los Coyotes están en medio de un largo proceso de reconstrucción. Esto ha llevado al equipo a clasificar a la postemporada en tan solo una ocasión en sus últimas 11 campañas. Sin embargo, la próxima temporada podría ofrecer a los aficionados en el desierto un destello de los resultados que tal vez puedan disfrutar en un futuro cercano.
Si bien las expectativas del club en cuanto a regresar a los Playoffs de la Stanley Cup en el 2024 parecieran ser las mismas, con el club concentrado más en el desarrollo de sus jugadores jóvenes y prospectos, más que en los resultados actuales, el hockey sigue siendo un deporte imposible de predecir, por lo que la esperanza de ver acortado dicho proceso de reconstrucción siempre estará latente.
De cualquier manera, la directiva de los Coyotes se mostró más agresiva que en años anteriores en este verano, pactando con agentes libres como Alexander Kerfoot, Mathew Dumba, Jason Zucker y renovando a Nick Bjugstad, quien llegó al club en la fecha límite de cambios pasada.
Se espera que, de esas tres adquisiciones ofensivas, dos (Zuker y Kerfoot) conformen la segunda línea en ataque, mientras que Bjugstad haga lo propio en la tercera. En cuanto a Dumba, es probable que comparta la primera línea defensiva de los Coyotes con J.J. Moser.
Si bien el impacto de todos ellos en el hielo aumentará considerablemente la producción de Arizona, especialmente con Zucker, quien viene de su segunda mejor temporada en su carrera (27-21-48) y Kerfoot, quien suma 83 puntos en sus últimos 164 encuentros, probablemente el mayor efecto de las adquisiciones ocurra tras bastidores, en donde aportarán su veteranía a un vestuario mayormente joven.
Y es que allí está depositado el éxito del equipo. Más allá del prometedor grupo de prospectos que ha venido construyendo la organización en los últimos años y que irán nutriendo al equipo grande con el pasar del tiempo, los Coyotes ya tienen a varios jugadores jóvenes con mucho talento, que cargan sobre sus hombros gran parte del peso del éxito a futuro de la organización.
Quizás Clayton Keller sea la cara actual de ese grupo, luego de aparentemente haber despegado el año pasado, consiguiendo un tope personal con 86 puntos, 37 goles y 49 asistencias, en lo que fue su séptimo año en la NHL.