MIN@MTL: Fleury roba gol a Hoffman en tiro penal

Marc-Andre Fleury ocupa un lugar importante en la historia de la NHL cuando se habla de guardametas legendarios y aunque se halla en la parte final de su carrera, su deseo por jugar sigue vigente, una razón para pensar que el veterano de 38 años aún tiene sueños por lograr sobre el hielo.

Esta es una mirada a su trayectoria en la NHL, destacando sus éxitos, los cuales ha cosechado con el paso de los años gracias a su dedicación, constancia y profesionalismo, así como también a los momentos complicados a los que se ha tenido que enfrentar.
Nacido para jugar al hockey y brillar
Algo debe tener el suelo en la provincia canadiense de Quebec, ya que de ese lugar han surgido algunos de los porteros más exitosos en la historia de la NHL como Patrick Roy, Martin Brodeur y el mismo Marc-Andre Fleury.
Nacido en Sorel, Quebec, Fleury se involucró a temprana edad en el hockey, un deporte en el que pronto se notó su talento. Gracias a eso se abrió camino hacia la escena del hockey juvenil canadiense, cuando se integró al equipo Cape Breton Eagles, de la Quebec Major Junior Hockey League (QMJHL), a los 16 años y con el que pasó cuatro temporadas.
Su paso por Cape Breton fue tan bueno, particularmente en 2002-03, que ganó el Trofeo Mike Bossy, que la QMJHL otorga al mejor prospecto de la Liga, y la Copa Telus, al mejor jugador defensivo del circuito, un par de premios que lo dejaron bien colocado en cara al Draft de la NHL de 2003.

Marc-Andre Fleury draft

Llegada a la NHL y paciencia para establecerse
Con las credenciales ganadas en la QJMHL, Fleury fue reclutado con la posición de privilegio del Draft de la NHL de 2003. Los Pittsburgh Penguins llevaron a cabo un canje -que hasta la fecha no deja de ser incomprensible-, con los Florida Panthers, quienes dieron la primera selección del draft de ese año a cambio del delantero Mikael Samuelsson.
Fleury se convirtió apenas en el tercer portero en la historia de la NHL en ser reclutado como la primera selección en un draft, junto con Michel Plasse y Rick DiPietro.
Fleury debutó, con 18 años, en la NHL en 2003-04, en la cual no tuvo precisamente su mejor debut, con marca de 4-14-2 en 21 participaciones. Aunque sus números mejoraron sensiblemente para la segunda campaña, la 2005-06, con un registro de 13-27-6, todavía no se notaba su impacto en lo colectivo, pese a la llegada de Sidney Crosby.
La de 2006-07 fue una de las mejores temporadas en la carrera del portero canadiense, al participar en 67 juegos (65 aperturas) y concluir con marca de 40-16-9 y teniendo su primera probadita de los playoffs, aunque los Ottawa Senators eliminaron a Pittsburgh en la primera ronda, en cinco juegos.
Si bien 2007-08 fue una campaña de consolidación para Fleury, con una sólida participación en postemporada, con 20 aperturas, marca de 14-6 y un elevado .933 en porcentaje de salvadas, lo mejor para él y los Penguins estaba por venir, tras perder la Final de la Stanley Cup ante el experimentado equipo de los Detroit Red Wings.

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Años de gloria y momentos duros
Después de 15 años, los Penguins se volvían a coronar en la NHL cuando en la 2008-09 capturaron la Stanley Cup, desquitándose de unos Red Wings quienes un año antes los habían amargado.
Fleury culminó aquella campaña con récord de 35-18-7 en temporada regular y tras 24 juegos, 23 aperturas en playoffs, exhibió marca de 18-6 y fue parte fundamental para que Pittsburgh conquistara el título.
A pesar de que en las campañas posteriores Fleury fue reconocido como parte del equipo ideal de la década de 2010 y en 2011 seleccionado para participar al Juego de Estrellas, los Penguins hilaron seis temporadas clasificando a los Playoffs, pero solo en 2013 profundizaron, llegando a la Final de Conferencia, el resto fueron intentos fallidos buscando la revalidar la copa.
En este lapso el rendimiento de Fleury fue consistente, incluyendo la mejor campaña individual de su carrera, 2011-12, en la que tuvo 64 aperturas en 67 juegos y presumió marca de 42-17-4, la mayor cantidad de victorias en una campaña en toda su trayectoria. En 2014-15 registró la mayor cantidad de blanqueadas de su carrera en una temporada, con 10.
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Siete años después de la última conquista, Pittsburgh habría de ganar dos veces más la Stanley Cup, en años seguidos, el primer bicampeonato en la Liga desde que los Red Wings se coronaran en 1997 y 1998. Sin embargo, el rol de protagonismo en la posición disminuyó para Marc-Andre.
Desgraciadamente para Fleury, una conmoción le puso fin a su temporada regular en 2015-16, luego de una campaña espectacular, consiguiendo 35 victorias en 58 partidos y eso le abrió la puerta al joven Matt Murray, quien ocupó el rol primario en la recta final y fue el titular durante casi toda la postemporada, debido a la recuperación de Fleury por el protocolo. En la final,
Pittsburgh derrotó a los San Jose Sharks en seis juegos para volver a ser campeones en 2016.
Al igual que la temporada anterior, la 2016-17 vio pasar más tiempo como titular a Murray que a Fleury, cuya participación en la fase regular se vio limitada a 38 partidos (34 aperturas), en la postemporada, por lesión de Murray en la ronda inicial, el de Sorel comandó al equipo en la primera fase ante Columbus, y luego en la segunda ronda, sellando la serie de ante los Washington Capitals con una blanqueada.
Pero en la serie por el campeonato de la Conferencia Este ante Ottawa y también, en la Final de la Stanley Cup, Murray retomó la titularidad y a pesar de que los Penguins capturaron el título, ese fue el adiós para Fleury en Pittsburgh. Los Penguins superaron a los Nashville Predators 4-2 para sellar su bicampeonato.

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La vida después de los Penguins
Al término de la temporada 2016-17, Fleury renunció a su cláusula para no ser canjeado, derivando en que los Penguins lo dejaran en libertad y estuviera disponible para el Draft de Expansión, dado el arribo de la franquicia 31 en la NHL, los Vegas Golden Knights, el club que se convertiría en su casa por cuatro campañas.
En 2017 guio a los Golden Knights en su campaña debut a la Final de la Stanley Cup y aunque acabaron sucumbiendo ante Alex Ovechkin y los Capitals, la hazaña de la que Fleury formó parte y que es histórica.
En 2021, su último año con Vegas, Fleury ganó el primer Trofeo Vezina de su carrera, otorgado al mejor portero de la NHL, además de llevarse el Trofeo William M. Jennings, como el guardameta que menos goles permitió.
Para la 2021-22, Fleury fue dejado en libertad, llegando a los Chicago Blackhawks, equipo con el que alcanzó la marca de las 500 victorias en su carrera, convirtiéndose en el tercer guardameta en la historia de la liga con 500 o más triunfos, al lado de sus paisanos, Brodeur (691) y Roy (551).
Antes de la fecha límite de canjes de la pasada campaña, Fleury fue canjeado al Minnesota Wild, el cuarto equipo en el que juega y en el que se halla en 2022-23 disputando la temporada 19 de su carrera.