En 2015 Makar se había comprometido a involucrarse en el programa de hockey sobre hielo de la Universidad de Massachusetts con los Minutemen, en la Conferencia Hockey East.
Sin embargo, permaneció jugando en Brooks. No obstante, para no perder su elegibilidad, tras dos años con los Bandits, hizo su transferencia para jugar durante la siguientes dos temporadas en Amherst, plataforma que se convertiría en su trampolín para dar su siguiente paso.
En su primera temporada con los Minutemen, que fue de adaptación al hockey colegial, cerró con fuerza y ayudando a la Universidad de Massachusetts a ganar respetabilidad. Su esfuerzo, como segundo mejor defensa del equipo, le ayudó a integrar el tercer equipo ideal de novatos de la Conferencia.
En su segundo año, Makar continuó sazonándose, pues sabía que su tiempo en la NCAA estaba acabándose y lo aprovechó a cabalidad, a pesar de que el Avalanche ya reclamaba su presencia en el nivel profesional.
Pero en la campaña 2018-19 con los Minutemen, Makar se convirtió en el primer jugador de la Universidad de Massachusetts en recibir el nombramiento como el mejor jugador de la Conferencia Hockey East, luego de liderar la liga en puntaje.
También fue seleccionado al equipo ideal de la Conferencia y ganador del premio Hobey Baker, otorgado al mejor jugador de todo el hockey universitario estadounidense, unas inmejorables credenciales para llegar a la NHL, aunque los Minutemen perdieran ese año en la Final del Frozen Four ante la Universidad de Minnesota en Duluth.
Llegada a la NHL con autoridad
Makar debutó con el Colorado Avalanche en la NHL en la temporada 2019-20 a los 21 años. Su año de presentación en el máximo nivel estuvo a la altura de lo que de él se esperaba. Al término de esa campaña, acumuló 50 puntos (12 goles, 38 asistencias) en 57 partidos, lo que le hizo acreditarse el Calder Memorial Trophy como Novato del Año.