Pero eso no fue todo. El tercer tanto de la noche de Kane fue a lo grande, siendo uno de sus goles más vistosos de la temporada. Y no sólo por el tanto como tal, sino por lo hecho antes de recibir el disco
.
Con su visión del Salón de la Fama, luego de robar el disco, Kane arrancó desde la parte final de su hielo hacia el lado contrario, encontrando el espacio perfecto, antes de recibir el pase de Dominik Kubalik.
Al final, fue la primera de dos jornadas de tres goles de Kane en el año, siendo la segunda el 25 de febrero ante los Devils.
Segunda mitad en llamas
Sin embargo, a pesar de aquella gran jornada, Kane no tuvo una gran primera mitad de temporada.
En los primeros tres meses de acción, Kane cosechó 25 puntos (siete goles, 18 asistencias) en sus primeros 26 juegos. De hecho, en los 39 partidos iniciales del año, Kane sólo anotó nueve tantos, disparando el disco con una efectividad de 6.34%.
Pero una vez el calendario cambió de año, Kane encontró su forma acostumbrada. Sólo en enero, el delantero sumó 13 puntos (4, 13), mientras que en los últimos 39 juegos de su temporada de 78 partidos disputados, Kane anotó 17 tantos y mejoró su promedio de efectividad en su disparo a 11.72%.
Al final del año, Kane terminó siendo el causante del 42% del total de goles de su equipo, siendo ese el número más alto de su carrera, con excepción del año en el que ganó el Art Ross. Como referencia, Connor McDavid fue el único jugador que también marcó el 42% de los goles de su equipo. Auston Matthews el 34%, Kirill Kaprozov 35% y Johnny Gaudreau 39%.
Además, Kane terminó con el segundo mejor promedio de asistencias por partido (0.85) en su carrera.
A pesar del lento comienzo de campaña, y del hecho de no estar en un equipo competitivo, Kane se las ingenió para concretar una de las mejores temporadas de su carrera.
Segundo mejor anotador de Chicago
Esa gran segunda mitad de campaña para Kane incluyó marcas históricas para la franquicia.
El 12 de marzo ante los Senators, Kane aportó tres asistencias en la victoria de su equipo 6-3 frente a Ottawa. Con ello, el delantero superó a Bobby Hull para ubicarse en el segundo lugar de puntos en la historia de los Blackhawks -- uno de los clubes que fueron parte de los Seis Originales.