Tras permitir un gol en cada uno de los dos primeros periodos y asediar al rival y golpearlo sin hacer que todo eso se reflejara en el marcador, tras una frustración acumulada de 50 minutos y 40 segundos, la fe de los Carolina Hurricanes fue puesta a prueba al límite, y aunque hallaron su recompensa, no fue un camino plano.
Gracias a esa fe inquebrantable, los Hurricanes se convirtieron en el primer equipo en 82 años en revertir un déficit de dos o más goles en los últimos 10 minutos de un tercer periodo de una Final de la Stanley Cup, al imponerse 4-3 en tiempo extra a los Vegas Golden Knights y emparejar la serie por el título a un triunfo por bando, mientras las acciones se trasladan al estado de Nevada.
Uno de los jugadores que había estado, irónicamente, en el ojo del huracán, era Seth Jarvis, quien después de 14 partidos de postemporada sumaba solamente ocho puntos (tres goles y cinco asistencias), un microcosmos de la producción de la primera línea de Carolina en estos playoffs, al lado de Andrei Svechnikov (7) y Sebastian Aho (7).
Sin embargo, Jarvis escogió el mejor momento para responder después de anotar apenas su tercer gol en los últimos seis encuentros, cuando remató de primera y con potencia, desde la media distancia, un envío de Shayne Gostisbere a los 3:56 del tiempo extra para poner en punto de ebullición el Lenovo Center y darle el triunfo a los Hurricanes.
“Imagínate, hacer soñarlo, ahora lo que eso significa hacerlo en verdad, es increíble”, dijo Jarvis sobre soñar con anotar un gol del triunfo en una Final.
Fue una victoria muy sufrida, pero muy necesaria no solo para viajar con la serie 1-1 a Las Vegas sino para evitar una debacle mental y meterse a un agujero del que pocos han salido vivos en una Final de la Stanley Cup.
“No se puede pedir nada mejor, esto es emocionante, esto es de lo que se trata el hockey en los playoffs”, dijo Jarvis sobre los dos primeros partidos de la Final. “Son juegos muy apretados en los que el momento de los partidos cambia de un instante a otro y no sabes qué es lo que va a pasar a continuación. Así que no creo que se pueda pedir algo más”.






















