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Les tomó menos de un minuto adueñarse del juego, pero los Florida Panthers pasaron la mayor parte del Juego 2 de la serie de Segunda Ronda de los Playoffs de la Copa Stanley, ante los Toronto Maple Leafs en la Scotiabank Arena, defendiéndose como 'gatos' boca arriba.

Una ráfaga de inspiración anotadora en los albores del segundo periodo, una noche de sacrificio a la defensiva y una actuación imponente de Sergei Bobrovski fueron los ingredientes para que los Panthers vencieran 3-2 a los Maple Leafs y tomaran comando de la contienda, continuando en su plan de acallar a las multitudes a domicilio.

A pesar de que fueron los locales quienes tomaron la iniciativa, dando la sensación de que sería un juego, si no sencillo, sí del que pudieran tener control y manejarlo, las cosas dieron un vuelco en el periodo intermedio.

Alex Kerfoot abrió el marcador a los 2:20 del primer periodo y luego a los 5:10 de ese mismo tercio, el veterano centro Ryan O'Reilly anotó en situación de power play su tercer gol de los playoffs, poniendo pronto a los Maple Leafs con lo que parecía ser una cómoda ventaja que solo se iba a ir ampliando.

El delantero de raíces mexicanas, Auston Matthews, colaboró con la asistencia secundaria en el gol de O'Reilly, alargando su racha de juegos consecutivos de postemporada puntuando a ocho, empatando la seguidilla más larga en la historia de los Maple Leafs junto con tres jugadores: Gary Roberts (8 en 2002), Doug Gilmour (8 en 1993) y Gary Leeman (8 en 1986).

Anton Lundell anotó su primer tanto de la postemporada cuando a los 11:13 del periodo inicial acercó a los Panthers, estropeando lo que se supone iba a ser un festín de los locales para igualar la serie, cortando la diferencia a la mitad.

"Muchas cosas han estado en contra de nosotros este año. Son los playoffs", dijo el delantero de los Panthers, Matthew Tkachuk. "Sabíamos que se nos iban a lanzar con todo. Debimos haber salido de mejor forma y esa es nuestra responsabilidad como jugadores, pero creo que los ajustes que se hicieron en el intermedio fueron geniales y nos ayudaron desde el primer turno y luego en el siguiente".

Apenas transcurrieron 19 segundos del segundo periodo y los Panthers ya habían empatado, gracias al gol de Aleksander Barkov con asistencia de Anthony Duclair, aprovechando el letargo con el que salieron del vestidor los jugadores de Toronto, perdiendo hasta en dos ocasiones el disco, una en la zona defensiva y otra en la zona neutral, con consecuencias funestas.

El gol apagó los ánimos, cayó como una cubetada de agua helada, pero lo peor para el equipo de casa estaba por venir: 47 segundos después Gustav Forsling culminó una jugada derivada de otro error en el manejo del disco por parte de Toronto en una zona crítica del hielo, abriendo paso al desastre.

Florida tomó en un abrir y cerrar de ojos al comienzo del segundo periodo una ventaja que, aunque le costó sangre, sudor y lágrimas, logró preservar.

"Decepcionante. Desconcertante, francamente", dijo el entrenador de los Maple Leafs, Sheldon Keefe tras el juego. "Ni siquiera cometimos esos errores una sola vez en la última serie. Este es decepcionante. Estamos aplastando al rival temprano en el juego y simplemente les dejamos que nos hagan lo mismo. Esas son cosas que no hemos hecho y, francamente, no podemos hacer si realmente queremos ganar".

Los Panthers capturaron su quinta victoria consecutive y establecieron la racha ganadora más larga en la historia de la franquicia.

Para lograrlo, necesitaron de una monumental actuación de su portero, el ruso Sergei Bobrovsky, quien respondió a cabalidad en los momentos de mayor asedio, particularmente en el cierre del segundo periodo y durante el último lapso, cuando Toronto se lanzó con todo al ataque.

"Necesitas que tu portero te gane una serie cada noche y lo hizo esta noche", dijo el entrenador de Florida, Paul Maurice. "No creo que fuera fácil al principio para él. Ciertamente, la forma en la que jugamos frente a él los primeros 10 minutos fue desafiante, y luego construyó. Te sientas detrás de la banca algunas noches y te haces una idea de tu portero donde quiera que vaya, y dices 'caray, no lo van a derrotar de nuevo', y eso es lo que le dio a nuestro equipo".

Después del partido del 26 de abril, el Juego 5 de la serie ante los Bruins, en el que Bobrovsky detuvo 44 disparos, el encuentro del jueves es el segundo en el que ejecuta la mayor cantidad de salvadas en los playoffs, al frenar 35 remates de los Maple Leafs, fue su quinto triunfo seguido, imponiendo una marca de franquicia, superando el récord previo, que era de cuatro y estaba en poder de John Vanbiesbrouck y que impuso en 1996.

Bobrovsky ha sido titular en la portería de Florida durante los seis últimos partidos, entrando al quite por Alex Lyon, quien comenzó en esa posición durante los primeros tres cotejos de la serie ante Boston.

"Jugó increíble", dijo Tkachuk. "Ha estado a cargo para nosotros desde que regresó. Se lo merece. Trabaja muy duro. Es el jugador quien trabaja más duro que haya visto. Se esfuerza y continúa trabajando en su juego y cuidándose como nunca he visto a alguien hacerlo. Ha sido el líder para nosotros desde que regresó, así que tenemos suerte de tenerlo".

A pesar de la carga de trabajo para los Panthers, el equipo del sur de Florida no se amilana y se mantiene con el ánimo a tope, no obstante, el cansancio pudiera convertirse en un factor.

"Es perspectiva", dijo Maurice. "Son cinco juegos en nueve noches de la presión emocional más intensa que puedes poner en un equipo de hockey. Hemos estado en un avión por largo rato. No pensábamos que tuviéramos mucho en nuestras piernas".

Con la victoria de Florida, los equipos visitantes mejoraron a marca de 34-21 en general esta postemporada y la edición de 2022-23 ahora se encuentra a solo un triunfo en la carretera abajo del total de los playoffs de 2022 (35-54).