Los Anaheim Ducks están reviviendo, y de qué manera. En la jornada del miércoles de la NHL, el conjunto californiano venció 2-1 al Colorado Avalanche por la vía de los shootouts (tiros definitorios), de visita en la Ball Arena. Fue su quinta victoria consecutiva, luego de caer en un bache de nueve derrotas al hilo (0-8-1).

Anaheim salió airoso después de que el Avalanche empatara el juego 1-1 gracias a un gol de Artturi Lehkonen con solo 3:39 minutos restantes en el tercer período.

Los Ducks no solo extendieron la racha ganadora activa más larga de la liga a cinco partidos, sino que también mejoraron su marca a 6-0 en shootouts esta temporada. Los únicos equipos que han terminado una campaña con un récord perfecto en penales (mínimo seis partidos disputados) son los Detroit Red Wings de 2016-17 (9-0) y los Florida Panthers de 2024-25 (6-0).

“Fue una victoria de equipo y nuestro portero Lukas Dostal jugó un partidazo, pero creo que muchos de los muchachos jugaron un gran partido esta noche”, dijo el alero izquierdo Cutter Gauthier. “Obviamente, cuando un equipo te anota al final después de haber tenido la ventaja durante casi 55 minutos en un juego, eso [apesta], pero tienes que hacer lo que puedas y controlar lo que puedes controlar para sacar el resultado”.

ANA@COL: Viel pone arriba a los Ducks

Dostal fue clave para el triunfo de Anaheim al registrar 40 salvadas y detener los dos tiros que vio en los shootouts; 36 de sus atajadas se dieron en el tiempo reglamentario. El guardameta consiguió su cuarta victoria en el mismo número de aperturas.

“Obviamente, hoy me sentí muy bien”, expresó Dostal. “La verdad, los muchachos hicieron un trabajo brutal a la defensiva. O sea, me permitieron ver los discos cada vez que había un pase de lado a lado o lo que fuera. Sabemos que ellos juegan así. Entonces, yo solo trataba de asegurarme de estar consciente de los cinco jugadores en el hielo que estaban jugando contra mí, y hoy (miércoles) salió muy bien”.

Jeffrey Viel hizo el tanto de Anaheim en el tiempo reglamentario para registrar goles en partidos consecutivos. Gauthier y Radko Gudas sumaron una asistencia. Mikael Granlund y Cutter Gauthier marcaron en los shootouts.

“Hay que agradecerle al portero, sin duda. O sea, eso fue totalmente del portero”, señaló el entrenador en jefe de Anaheim, Joel Quenneville. “Creo que hicimos algunas cosas buenas frente a él, pero ellos tuvieron varias oportunidades clarísimas, totalmente solos, en varias ocasiones esta noche. Así que se entiende por qué no han tenido muchos partidos definidos por un solo gol este año, porque son peligrosos cada vez que pisan el hielo”.

El 10 de enero, fecha de su última derrota en esa mala racha, Anaheim (26-21-3; 55 puntos) estaba en el lugar 11 de la Conferencia del Oeste, a tres puntos de un puesto de comodín. Ahora tienen el tercer lugar en solitario en la División del Pacífico y son séptimos en el Oeste, en plena zona de clasificación para los Playoffs de la Stanley Cup.

Cabe mencionar que, ante Colorado, el alero izquierdo Alex Killorn disputó su partido número 1,000 en la NHL.

“Es algo súper especial”, contó Gauthier sobre el hito de Killorn. “No muchos jugadores llegan a 1,000 partidos en la Liga Nacional de Hockey, y no le pudo haber pasado a una mejor persona, y además a un gran jugador. Así que estoy súper contento de que hayamos podido sacar los dos puntos, especialmente en su juego número 1,000”.

Del otro lado, Scott Wedgewood hizo 16 atajadas para el Avalanche (34-5-9), que ha perdido tres de sus últimos cuatro partidos y tiene marca de 3-3-2 en sus últimos ocho juegos.

ANA@COL: Dostal y Granlund sellan triunfo de Ducks

“No tenían nada. O sea, creo que nomás estuvieron tirando el puck al fondo como por 40 minutos”, dijo Wedgewood. “Sentí que tuve más contactos con el disco con mi bastón que atajadas. Ellos hacen una buena jugada temprano en el segundo periodo para irse arriba, y tú nomás estás esperando que caiga una. Dostal jugó un partidazo allá para ellos, para mantenerlos arriba el mayor tiempo posible”.

“Pero mérito para nuestros muchachos. Ellos ya estaban haciendo agua y nosotros seguimos y seguimos. Así que nunca dudé que iba a caer uno. Obviamente, quieres meter un par y salir con dos puntos. Fue una de esas noches en las que, literal, te gana el portero rival”.

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