Patterson, de 22 años, y Hughes, de 21, ocuparon el segundo y tercer lugar en el equipo con 66 y 53 puntos respectivamente. Además, lideraron a Vancouver en goles esperados.
Sin embargo, hay un aspecto que el atacante sueco debe mejorar en la próxima campaña. En la zafra pasada, sólo anotó el 64% de sus goles en condición de cinco-contra-cinco; cifra un poco baja para un delantero estelar. Tal vez sea esa la diferencia para dar el salto hacia una superestrella.
Una dupla joven conformada por un delantero y un defensor, que tiene una proyección estelar a futuro, ¿qué mejor deseo para los Canucks?
4. Recuperación de Brock Boeser
En la temporada pasada, el alero derecho tuvo un retroceso significativo en su producción. Sólo anotó 0.78 goles por cada 60 minutos, comparado a 1.10 en el año anterior. En situación de Power Play, y básicamente en cualquier otra estadística, el caso es similar.
Sin embargo, la juventud (23 años) de Boeser solidifica el argumento de que el oriundo de Minnesota, podría recuperar el nivel que tuvo en sus primeras dos temporadas completas en la NHL, que incluye un segundo lugar en las votaciones por el Trofeo Calder, al novato del año.
A pesar de las complicaciones, Boeser se las ingenió para sumar 45 puntos (16 goles, 29 asistencias) en la 2019-2020. Pero lo que deja la mesa servida para la esperanza de una temporada de recuperación, es lo demostrado en los playoffs, cuando en 17 juegos aportó 11 unidades, producto de cuatro goles y siete asistencias.