Luego de sorprender al mundo del hockey en 2020, alcanzando la Final de la Stanley Cup, los Dallas Stars han vivido un camino tumultuoso.
Primero, después de ser uno de los equipos más afectados por el COVID-19 al año siguiente, el club se quedó fuera de la postemporada, ganando 23 de 56 partidos. La temporada pasada recobraron un poco la forma, volviendo a la postemporada como el primer Comodín del Oeste.
Finalmente, después de ser eliminados en la primera ronda ante Calgary, la gerencia decidió prescindir de los servicios del entrenador Rick Bowness, mismo coach le dio un vuelco al club en 2020, pues fue quien los llevó a la Final.
Con ese cambio, la gerencia dejó claras sus intenciones de ganar ahora, al llevar a Texas Peter DeBoer para dirigir a los Stars luego de su paso hacer lo propio en Vegas los últimos tres años, período en el que los Golden Knights clasificaron dos veces a la postemporada, alcanzando la semifinal en ambas ocasiones.
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Pero la experiencia de DeBoer va mucho más allá, en especial en postemporada. En sus 15 años de carrera, se ha visto en los Playoffs de la Stanley Cup en siete ocasiones. Sin embargo, él también tiene una materia pendiente, al quedarse corto de ganar la Stanley Cup en dos ocasiones en las que llegó a la final.
DeBoer tendrá a su disposición un grupo plagado de talento. Unos en ascenso y otros con el tiempo limitado.
"La clave fue encontrar a la persona correcta para juntar todo esto", señaló el gerente general Jim Nill sobre DeBoer, al momento de anunciar al entrenador. "Peter tiene un historial de lidiar con jugadores jóvenes y veteranos. Hablamos con varios jugadores que han jugado para él y sólo escuchamos comentarios positivos".
Cambio generacional
Mucho ha cambiado desde aquella postemporada de 2020, pero el club aún conserva a varias de las piezas que lideraron el equipo hacia la Final, como Joe Pavelski, Tyler Seguin, el capitán Jamie Benn, Roope Hintz, Miro Heiskanen, Esa Lindell y Denis Gurianov.