El Mes de la Herencia Hispana se lleva a cabo del 15 de septiembre al 15 octubre. Para celebrar, NHL.com/es estará destacando jugadores y personalidades en la comunidad. En esta entrega, nuestro protagonista, es el dos veces ganador de la Stanley Cup, Scott Gómez.
Scott Gómez: Un campeón dentro y fuera del hielo
El dos veces ganador de la Stanley Cup, celebra el Mes de la Herencia Hispana, destacando su raíces mexicanas y colombianas
Por
Octavio Sequera
NHL.com/es Corresponsal Independiente
Durante 16 temporadas, el nombre de Scott Gómez, fue un digno representante de la comunidad de Anchorage, Alaska, en la NHL. El delantero, dedicado al hockey desde temprana edad, superó cualquier tipo de adversidad y con el apoyo notable de su familia, logró colocarse elegible para el Draftde 1998, en el que fue tomado por los New Jersey Devils.
A lo largo de la campaña de 1999-2000, Gómez lideró a un notable grupo de jugadores jóvenes en las filas de los New Jersey Devils, luego de ser premiado con el Calder Trophy, como el mejor novato de la NHL en aquel torneo, gracias a sus 70 puntos, producto de 19 goles y 51 asistencias. El reconocimiento tendría repercusiones históricas, pues sería el primer jugador de raíces hispanas en la liga, que logró llevarse el galardón.
En la primavera del año 2000, Gómez aportó 10 puntos en la postemporada y cumplió un rol importante para que los Devils lograran coronarse campeones de la Stanley Cup, por segunda vez en su historia en aquel entonces y así, el trofeo más grande del deporte profesional contaría, con un apellido latinoamericano de forma permanente.

© Dave Sandford/Getty Images
"Una de las cosas que más me llena de orgullo, es mi apellido. No se trata de tener raza hispana, negra, asiática o blanca, lo que me motivaba a darlo todo, era que la gente pudiera ver que alguien con el apellido Gómez podría lograr llegar a la NHL y hacer cosas importantes. Dar a conocer que un chico proveniente de una minoría, puede jugar al hockey, es lo que más me enorgullece" Declaró con entusiasmo, Scott Gómez para NHL Español.
Y es que allí, detrás de ese apellido, existe una historia de superación, constancia y esfuerzo que sobrepasa la pista de hielo. Su papá, Don Carlos Gómez, nació en Modesto, California, de padres mexicanos, quienes lamentablemente tuvieron que lidiar con dificultades migratorias, lo que dificultó las condiciones de vida para la familia.
Durante sus años de educación básica, Carlos creció viviendo con sus tíos en San Diego y desarrolló una gran ética de trabajo, pues como estudiante logró cubrirse sus gastos en la escuela secundaria, sin descuidar su formación académica, debido a que logró una beca para la Universidad de California, en la ciudad de San Diego. No obstante, el joven decidió que era hora de partir y gracias a sus habilidades en el sector de la construcción, llegó a Alaska.
Allí, en 1972 conoció y se casó con Dalia, una mujer colombiana que, previamente había vivido en Nueva York. Ambos, proveniente de una cultura hispana, acostumbrada al trabajo fuerte, trasladaron esa ética e integridad a sus hijos, entre ellos, Scott quien se enamoró del hockey desde los cuatro años.
"Todo lo que soy, es gracias a lo que hicieron mis padres. Su historia, la manera en la que crecieron, venciendo la pobreza, es increíble. Cuando ellos decidieron formar una familia, su meta principal fue que sus hijos tuviesen todas las oportunidades que ellos no tuvieron. Mi papá nunca faltó un día a su trabajo, mi mamá era estilista, pero también trabajó limpiando casas y oficinas para ayudarnos. Yo crecí viendo eso y fue de gran ayuda", recordó Scott Gómez sobre su infancia.
El arduo trabajo de sus padres fue la primera escuela de hockey para Scott. "Cuando comencé a jugar, sólo tenía dos reglas; la primera divertirme, pero la segunda era trabajar duro, quizás el doble en comparación al resto. Por eso, sí, en definitiva, mis padres fueron una gran inspiración para mí. Yo quería llegar a lo más alto (NHL), lograr cosas importantes para que llegara el día, en que pudiese retribuirlos, por todo lo que hicieron. Siempre aseguraron que pudiésemos disfrutar nuestra infancia, pero nos enseñaron a luchar y es gracias a ellos, que pude lograr todo lo que alcancé".

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Tales logros no se limitan a un trofeo como el mejor novato de la temporada 1999-2000, ni tampoco al campeonato de aquella campaña. Tres años más tarde, el delantero alzó su segunda Stanley Cup, luego de producir 12 puntos en la postemporada del 2003, para ayudar a los New Jersey Devils a superar a los entonces llamados Mighty Ducks de Anaheim (hoy en día conocidos como Anaheim Ducks), en una final en la que Gómez, marcó dos goles y repartió tres asistencias, para cinco unidades totales en siete juegos.
Su habilidad para controlar el disco, le permitió liderar la liga en asistencias durante la temporada 2003-04, gracias a 56 pases completos. De hecho, en seis de sus primeras siete campañas en la NHL (todas con los Devils), Gómez superó la barrera de 35 habilitaciones y 50 puntos.
Orgulloso amante de sus raíces
Quizás la pregunta más complicada durante la conversación con el dos veces campeón de la NHL, fue cuando trató de escoger su comida favorita, entre la gastronomía colombiana y la mexicana. "Mi mamá aprendió mucho de mi abuela, la madre de mi papá (risas). Por lo que tendría que decir y no quiero ser muy parcializado, pero la comida mexicana tiene un poco más de sabor."
No obstante, Scott destacó otras virtudes de su lado colombiano. "Me encanta del Café de Colombia y para ser honesto, creo que mi faceta colombiana sale a relucir en las fiestas, en mi manera de socializar, especialmente al momento de bailar. Y es que yo crecí disfrutando mucho la música latina, para nosotros la fiesta no empezaba hasta que la música no sonaba, por lo que sí, el baile es parte de mi identidad".
Tal identidad le permitió desarrollar una personalidad carismática, con un carácter que los aficionados tanto de New Jersey como de los New York, reconocieron con sus votos para las selecciones al Juego de Estrellas, primero en el 2000 con los Devils y luego con los Rangers en el 2008.
Adicionalmente, Gómez jugó por tres años con los Montreal Canadiens, además de defender la camiseta de los San Jose Sharks, Florida Panthers, St. Louis Blues y finalmente, los Ottawa Senators, conjunto con el que culminó su trayectoria profesional.

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Juegos en América del Sur para ayudar a crecer al hockey
Fuera de la pista desde la campaña 2015-16, Gómez se mantiene activo con su fundación, la cual, pese a que lleva su nombre Scott, es un tributo a su padre, Carlos y está dedicada a brindar apoyo a niños y jóvenes que buscan desarrollar sus habilidades sobre el hielo. Hasta la fecha, más de 140 chicos y chicas, han sido beneficiados por un programa que facilita la adquisición patines y el resto de la indumentaria para practicar al hockey.
Pero para Scott, el trabajo no termina allí. "Tenemos que ir a diferentes comunidades, promover el juego porque todavía muchos de los hogares con cultura hispana, no están familiarizados con este deporte. Por eso nuestra fundación se enfoca a ayudar los menos privilegiados, porque no se trata sólo de colocarte un par de patines, el hockey te enseña a jugar en equipo, a tener una voz de liderazgo, aprender a confiar en las personas, este juego te enseña mucho y creo que podemos hacer un trabajo de promoción más grande, en lugares que la gente, quizás no lo espera".
"Sólo se trata de brindar oportunidades" Agregó Scott. "Los costos de este deporte son altos, por eso una buena iniciativa sería aumentar la donación de los implementos a esas comunidades menos afortunadas. Si tienes un grupo de 20 niños, uno o varios de ellos podrían llegar a los más alto, pero todo empieza con la oportunidad, es lo más importante."
Bajo esa premisa, Scott Gómez está completamente a favor de realizar partidos en naciones latinoamericanas. "Yo creo fervientemente que, para hacer crecer este deporte, hay que llevarlo a países sudamericanos, porque mirar un partido de hockey en vivo es muy diferente a verlo por la televisión. Cuando estas en el sitio, aprecias la velocidad, la técnica, la fineza, el ambiente. Para mí, mientras más gente tenga acceso a un juego en vivo, mayor será la expansión".
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Una carrera ilustre de 16 años, que se traduce en 1.079 partidos, 756 puntos, 181 goles y 575 asistencias. Gómez no fue un extraño en la postemporada, pues en esa instancia aportó 101 unidades, gracias a 29 anotaciones y 72 pases completos. No obstante, más allá de los números, el ex delantero de la NHL, destaca con orgullo, la labor y el sacrificio de sus padres, enalteciendo a la vez, unas raíces hispanas que hacen doblemente especial, cada uno de sus logros.
"Es un honor que mi apellido esté escrito sobre la Stanley Cup. Sólo espero que quien lo vea, sea hispano, asiático, blanco o afrodescendiente, pueda creer que es posible alcanzar este tipo de logros y como atleta, poder causar algún tipo de inspiración a las nuevas generaciones, es la mejor recompensa".

















