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Después de tres juegos memorables de la Final de la Stanley Cup, el manejo de las emociones podría ser la clave para definir al próximo campeón. Es ahora cuando la capacidad de mantener los pies en la tierra marca la diferencia.

Y eso aplica para ambos bandos. Tanto para los Vegas Golden Knights, que sobrevivieron una remontada histórica de los Carolina Hurricanes en el Juego 3 para ponerse arriba en la serie 2-1, o incluso para los dirigidos por Rod Brind’Amour, entendiendo que aún hay mucho tramo por recorrer, incluso luego de combatir un torrencial de emociones en los primeros tres compromisos.

Esa montaña rusa emocional, que culminó con una dolorosa derrota 5-4 para Carolina en doble tiempo extra tras haber borrado un increíble déficit de cuatro goles en el tercer periodo, ha dado paso a una atípica y valiosa pausa de dos días en el calendario. El desgaste físico y mental de un choque en el que los Hurricanes anotaron tres tantos en un asombroso lapso de 39 segundos, para luego caer por un rebote fortuito que superó al guardameta, es sencillamente incalculable.

Golden Knights toman ventaja ante Hurricanes

Sin embargo, frente a esta inactividad obligatoria, las filosofías de ambos cuerpos técnicos no podrían ser más distintas. Para un competidor purista como Brind'Amour, la inercia lo es todo, aunque la ciencia deportiva y el sentido común dictan la necesidad biológica del reposo para una plantilla que basa su éxito en el agotamiento físico del oponente mediante su asfixiante presión en toda la pista.

“Sí, tal vez, así es como lo estamos viendo”, admitió Brind'Amour con cierta reserva sobre la oportunidad de reiniciar el sistema. “Preferiría que simplemente siguiéramos adelante. Ha sido un año largo, quieres seguir jugando y en este momento, estos pequeños descansos, no sé cuánto ayudan o perjudican, pero es lo que hay. Lo usaremos como algo positivo, como un poco más de descanso y recuperación, y estaremos listos para el próximo”.

El enfoque en el campamento de los Hurricanes no está centrado únicamente en el natural cansancio del cuerpo tras un maratón de 95 minutos de hockey sobre hielo, sino de manera primordial en la agudeza cognitiva. En una serie de campeonato donde el margen de error ha demostrado ser microscópico y donde los Golden Knights han exhibido una capacidad quirúrgica para capitalizar en transición, las lagunas de concentración son absolutamente letales para las aspiraciones del campeonato.

CAR@VGK: Vegas se lleva el Juego 3 en doble tiempo extra

“Los juegos están apretados, y solo tenemos que seguir empujando”, explicó el entrenador de la escuadra visitante al evaluar el panorama general. “Tienes que mantenerte firme con tu plan, estábamos haciendo un buen trabajo en la primera mitad del juego y luego cometimos un par de errores mentales y eso es lo que el otro equipo está esperando. Quieres, obviamente, ser lo más agudo que puedas porque ese es el juego en este momento. El que parpadea es al que le anotan”.

Ese parpadeo le costó a Carolina un racimo de cuatro goles casi consecutivos en el segundo periodo del duelo del sábado, provocando incluso el histórico relevo en la portería del veterano Frederik Andersen por el novato Brandon Bussi, quien firmó una labor magistral bajo inmensa presión.

Ese nivel de tensión obliga a toda la alineación a realizar una profunda autocrítica táctica en la sala de video. Afortunadamente para las aspiraciones de Carolina de no caer en un abismo de 3-1 en la serie, no existen fracturas en el vestuario.

El mensaje exigente del cuerpo técnico resuena en perfecta sincronía con los estandartes del equipo. Al ser consultado sobre lo que discute el núcleo de jugadores puertas adentro para corregir el rumbo, Brind'Amour fue categórico y transparente.

“Lo mismo que yo. Ellos son los que juegan. Lo saben. Todo lo que te estoy diciendo son las mismas cosas que ellos me dicen a mí”, aseguró el coach respecto a su grupo de liderazgo, encabezado por el capitán Jordan Staal. “Creemos en cómo tenemos que jugar y entendemos lo difícil que es. Va a ser duro, va a ser una rutina y va a haber errores. Solo intentas limitarlos y tratas de poner la presión sobre ellos para hacerlos cometer los suyos, y el que haga eso mejor terminará ganando”.

Mientras los Hurricanes utilizan este valioso tiempo libre para sumergirse en los detalles tácticos, intentando reactivar ofensivamente a figuras clave de la primera línea como Andrei Svechnikov y Sebastian Aho para que acompañen el masivo despliegue individual de Taylor Hall, en la otra acera el ambiente es de una absoluta y deliberada descompresión.

John Tortorella, arropado por la tranquilidad de estar arriba en la serie tras defender su hielo de manera dramática y con la ventaja estratégica de los cambios de línea, abrazó la prolongada pausa como una herramienta fundamental para limpiar la mente de sus jugadores mucho más que sus propias piernas.

“Hemos jugado mucho hockey, tres partidos básicamente en cinco días y medio”, dijo el experimentado entrenador de los Golden Knights. “Para mí no es algo físico, es mental, solo para alejarlos de esto. Han sido tres juegos locos y volveremos al hielo mañana”.

Lejos del análisis intensivo que a menudo consume a los estrategas en estas instancias definitivas de junio, la receta de Vegas para este inusual receso se basa en la autonomía total del deportista profesional y la confianza ciega en su preparación.

“Confiamos en ellos. Son en su mayoría patinajes opcionales”, indicó Tortorella. “Simplemente tratamos de dejar que descubran qué necesitan hacer. Creo que practicar en esta época del año, probablemente te perjudique más de lo que te ayude. Haremos que circule la sangre mañana, pero más o menos los dejamos hacer lo suyo”.

Con las cartas sobre la mesa, las estrategias de recuperación perfectamente definidas por ambos frentes y los enfoques psicológicos en contraposición, el T-Mobile Arena espera por la caída del disco en un Juego 4 que promete ser otra implacable batalla de desgaste absoluto, donde los Hurricanes buscarán imponer su asfixiante tormenta para igualar las acciones o los Golden Knights intentarán dar una estocada que los deje a las puertas de la gloria.

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