Pero antes del final de la segunda fracción, había tiempo para otra joya de Marner. En esta ocasión el delantero tomó el pase de Tomas Hertl, entró en la zona de Carolina y desde la larga distancia sacó un tiro de máxima potencia (slapshot) con el que quemó la red para el 4-0, completando el primer Hat-Trick de su carrera en una Final de la Stanley Cup pero su segundo de la postemporada, instancia en la que llegó a 10 goles.
Marner escribió una página histórica en la Final de la Stanley Cup al completar el Hat-Trick más rápido de todos los tiempos con tres goles en apenas 6:10, superando una marca de 6:21 establecida por Maurice Richard hace 69 años. Además, se convirtió en el primer jugador de la NHL en registrar cuatro puntos en un solo período de una Final de la Stanley Cup gracias a sus tres anotaciones y una asistencia. El delantero también pasó a ser el primer jugador de los Golden Knights con múltiples encuentros de cuatro puntos en una misma postemporada y empató el récord de la franquicia con su cuarto partido de tres o más unidades.
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Una fuerte “Tormenta”
La noche pudo ser mejor para Marner y es que a pesar de que su equipo estaba en desventaja numérica, el delantero se escapó con el disco, recibió la falta que le permitió un tiro penal. Sin embargo, el jugador no pudo sacar provecho de la situación debido a que su remate fue detenido por el portero Brandon Bussi, quien reemplazó a Andersen en la red de los Hurricanes.
Si bien los Hurricanes no pudieron completar la remontada, el equipo volvió a demostrar tenacidad y es que en tan sólo 39 segundos del tercer período, Jordan Martinook (segundo de los playoffs), Taylor Hall (sexto) y el capitán Jordan Staal (quinto), hilvanaron un racimo de tres tantos consecutivos para terminar con la perfección del guardameta Carter Hart y acercar a los visitantes por la mínima 4-3.
Con esas tres anotaciones en 39 segundos, Carolina estableció un nuevo récord de la Final de la Stanley Cup para la secuencia más rápida de tres tantos por un mismo equipo. Además, es apenas la quinta ocasión en la historia de los Playoffs de la NHL en que una franquicia consigue tres goles en un lapso tan corto. La marca anterior en una Final era de 56 segundos y pertenecía a los Montreal Canadiens de 1954.
Desde atrás hacia adelante, la entrada de Bussi en la portería de los Hurricanes pareció despertar la agresividad de los visitantes, gracias a nueve paradas viniendo de la banca, ocho de ellas después de negarle a Marner quizás el tanto de la diferencia. De esa forma, el destino del encuentro se encargó de colocar a Andrei Svechnikov en el momento ideal, para capitalizar una oportunidad de Power Play tras un rifirrafe dentro del área de Carter Hart, logrando empatar todo 4-4 con su primer gol en la final.
“Creo que eso es parte de nuestra identidad. No sé si somos conocidos por eso, pero es algo de lo que todos nos sentimos muy orgullosos: nunca nos damos por vencidos en un partido. Lo demostramos una vez más, aunque también tenemos que dejar de ponernos en situaciones en las que necesitamos remontar para volver al juego”. Declaró Martinook sobre la remontada.
El gol del empate de Carolina en los últimos dos minutos del tiempo reglamentario convirtió a esta Final de la Stanley Cup en apenas la segunda en la historia con anotaciones que igualan el marcador en ese lapso en juegos consecutivos, algo que solo había ocurrido en 1964 y nuevamente en 2025. Además, fue el tercer partido consecutivo entre Hurricanes y Golden Knights con un tanto del empate en los últimos 10 minutos del tiempo reglamentario, una hazaña sin precedentes en la historia de la Final y apenas la segunda serie por el campeonato de la NHL que registra tres encuentros con esa característica.