21 de marzo: Un guardameta, tres hazañas
Hablar de grandes porteros en la historia de la NHL inevitablemente conduce al nombre de Martin Brodeur, quien también protagonizó varios momentos memorables un 21 de marzo. En 2001, el integrante del Salón de la Fama registró la blanqueada número 50 de su carrera durante la victoria 4-0 de New Jersey Devils sobre New York Rangers. Ese fue además su octavo juego sin permitir goles en la temporada y ayudó a extender la racha invicta de su equipo frente al rival de Nueva York a 23 partidos, con registro de 15-0-8 desde 1997.
Un año más tarde, Brodeur volvió a escribir su nombre en los libros de récords al igualar una marca de la NHL con su séptima temporada consecutiva alcanzando las 30 victorias, logro que consiguió en un triunfo 4-3 como visitante frente a Nashville Predators. Finalmente, en 2013, protagonizó otra escena poco común cuando fue acreditado con un gol en Power Play durante una victoria 4-1 contra Carolina Hurricanes; en su primer juego tras perderse 13 encuentros por una lesión en el cuello, realizó una parada durante una penalidad retrasada y un pase equivocado de Jordan Staal recorrió toda la pista hasta terminar en la red desprotegida, convirtiéndose en el segundo gol de temporada regular en la carrera del legendario guardameta.
22 de marzo: Un equipo se adueñó del día
La historia de Boston Bruins dentro de la NHL está marcada por momentos protagonizados por algunas de las figuras más influyentes del deporte, algunos de ellos dejaron su huella un 22 de marzo. Durante las primeras décadas de la liga era común que un portero disputara cada minuto de la temporada, una práctica casi imposible en el hockey moderno. En 1964, Eddie Johnston se convirtió en el último guardameta en lograrlo cuando inició su partido número 70 consecutivo en el cierre de la campaña frente a Chicago Blackhawks. Boston cayó 4-3, pero el portero completó todos los minutos del calendario con registro de 18-40-12 y promedio de 3.01 goles permitidos para un equipo que terminó en el último lugar.
Seis años después, la franquicia volvió a vivir una noche histórica gracias a Bobby Orr. El defensor del Salón de la Fama anotó dos goles y sumó dos asistencias en una victoria 5-0 ante Minnesota North Stars, actuación con la que se convirtió en el primer defensa en alcanzar 30 tantos en una temporada. Además, sus dos habilitaciones elevaron su total a 78 y rompieron la marca de asistencias en una campaña establecida por su compañero Phil Esposito un año antes, mientras Johnny Bucyk se convirtió en el primer jugador en anotar 300 goles con el uniforme de Boston. Orr todavía tendría otra actuación memorable en esta fecha cuando en 1975 firmó el noveno y último Hat-Trick de su carrera durante un triunfo 8-2 sobre Washington Capitals, cifra que sigue siendo la mayor cantidad conseguida por un defensor en la historia de la liga.