Los New Jersey Devils y los Philadelphia Flyers se alistan para la apertura de un fin de semana muy especial para la NHL en la primera de dos partes de la Navy Federal Credit Union Stadium Series 2024 que se llevará a cabo el sábado 17 y domingo 18 en el MetLife Stadium, la casa de los New York Jets y New York Giants en la NFL, en East Rutherford, Nueva Jersey.
Ambos equipos se presentan al partido al aire libre bajo diferentes perspectivas, pero con la mente clara de que se trata de un importante duelo ante un rival de la División Metropolitana que debe ganarse porque puede tener implicaciones de postemporada más adelante, recordando que se trata de un partido único por el escenario y los uniformes que usarán.
Este será el tercero de cuatro duelos de la temporada regular entre ambos equipos, cada uno ha ganado uno de los dos enfrentamientos previos y todavía les queda otro juego el 14 de abril en su serie anual.
Pero la rivalidad entre ambas franquicias data de más de cuatro décadas de historia, escribiendo sus más memorables capítulos en los playoffs en los años 90 y a inicios del nuevo milenio, particularmente los duelos entre el legendario defensa de los Devils, Scott Stevens y la leyenda de los Flyers, el delantero Eric Lindros.
Devils jugarán como el auténtico local
A pesar de que el MetLife Stadium es la casa de los dos equipos neoyorquinos de la NFL, Jets y Giants, el recinto se halla en East Rutherford, Nueva Jersey, lo cual convierte a los Devils en automáticos anfitriones de la Stadium Series
Para los Devils se trata de su segunda participación histórica en un juego a la intemperie, siendo la primera en la Stadium Series de 2014 que se llevó a cabo en el Yankee Stadium en un juego ante los NY Rangers.
New Jersey (27-21-4; 58 puntos) se halla a dos unidades de la última posición para clasificar a los playoffs en la Conferencia Este, una posición por debajo de las expectativas esta campaña, considerando la ilusión que generó el equipo en 2022-23 cuando alcanzó la segunda ronda de la postemporada luego de quebrar una sequía de cuatro años sin llegar al playoff.





















