La de 2023-24 ha sido una campaña con muchos más retos de los anticipados para los New Jersey Devils, equipo que la temporada anterior quebró una sequía de cuatro años sin playoffs para la organización y que incluso llegó a la segunda ronda, de manera que, inevitablemente, las expectativas se fueron al cielo.
Con marca de 26-21-4 después de disputar 51 de 82 encuentros, el balance sale con números rojos para New Jersey, un equipo del que se esperaba que estuviera peleando en la cima no solo de la División Metropolitana sino también de la Conferencia Este, pero las lesiones, que han generado una química intermitente, han puesto pausa a esos planes.
No obstante, los Devils parecen dar señales de recuperación gracias a un sólido esfuerzo conjunto, con sólidas aportaciones de sus estrellas, así como de una defensa de dientes apretados luego de superar 3-1 al Seattle Kraken en el Prudential Center el lunes.
Además, es la primera vez desde el 13 de enero que New Jersey suma puntos en juegos consecutivos, luego de caer el sábado 1-0 en tiempo extra frente a los Carolina Hurricanes, exhibiendo una sólida defensa y permitiendo solo un gol en los dos últimos juegos.
“Si miras lo que pasó esta noche, después de 30 minutos, permitimos solo siete tiros”, dijo el entrenador de los Devils, Lindy Ruff. “Parte de eso es realmente un buen manejo del puck en el hielo, asegurándonos de que los coloquemos en profundidad, de modo que cuando estés defendiendo, lo hagas en la zona ofensiva. Estás manteniendo al otro equipo ahí”.




















